que rica Sara
Participan: un hombre. Una niña de 9 años
Anal
Sara es una niña de 9 años, con un culito bien
formadito para su edad, unas teticas que apenas empiezan a hincharse, linda
figura, hermoso rostro de niña seductora. Soy su tío de 22 años, y sabiendo que
a ella le gusta, porque ya ha puyado con otros niños de menor edad que ella, un
día se me presento la ocasión de hacérselo.
Estando yo en mi computadora jugando, cuando ella entró a la casa y me vio
jugando, me dijo tío déjame jugar a mi también, yo no estaba pensando en nada en
ese momento y le dije que si, que jugara conmigo. Se sentó en mis piernas y
comenzó a jugar en la computadora; cuando sentí aquellas nalgas bien formaditas
y semi duras se me vinieron las ideas a la cabeza; entonces fue que vi que en la
casa no había nadie, estábamos solos, los demás habían salido.
Le dije anda y cierra la puerta de la casa, que en ese momento estaba abierta;
ella fue y la cerró y luego se volvió a montar en mis piernas. En ese momento me
acomode bien y la agarre por la cintura y la senté sobre mi pene que ya se
estaba poniendo tieso, ella lo sintió, volteo me miró la cara con una sonrisa
picara, pero se quedó quieta y siguió jugando. Tenia puesta una falda corta y
una blusita de tirante, yo estaba en shores y franelilla.
Comencé a acariciarla, primero con las manos por su cuello y luego me fui hacia
sus teticas, se quedó tranquilita y no dijo nada, me di cuenta que le gustaba,
seguí acariciando sus teticas y me di cuenta que se le pusieron un poco duras,
comencé a darle besitos por el cuello y le decía: te quiero; la piel de ella se
le comenzó a espelucar, como piel de gallina.
Seguí acariciándola y besándola y ella se comportaba muy complaciente. Fue allí
cuando empecé a bajar una de mis manos hacia su vientre, y luego baje mi mano
hacia su muslo y lo apreté suavemente y le gustó porque abrió un poco las
piernas, comencé a subir mi mano hasta que le llegue a su pantaletas, le toque su
cuca por encima de la pantaletas; la tiene bastante grandecita, hay me agarro la
mano y trato de quitármela, pero yo seguí besándola por el cuello y las orejas,
y con la otra mano le acariciaba sus pezoncitos, y sentí que se le aceleró la
respiración y no aguanto, me abrió totalmente las piernas; fue entonces cuando
le volví agarrar su cuca y comencé a acariciarla. Le empecé a preguntar que si
le gustaba y me dijo que si, le pregunte que si lo había hecho antes (aunque yo
ya sabia que si), me respondió que si, le pregunte con quien y me dijo unos
nombres de niños que yo conocía porque Vivian en el mismo vecindario, yo seguí
interrogándola y a la vez acariciándola y empezó a contarme lo que hacia con
esos niños, en total tres, y con uno de ellos lo había hecho dos veces.
Fue entonces cuando decidí meter mi mano por dentro de la pantaletas y tocar su
vulva, estaba un poquito húmeda; comencé a frotarla y la niña se me tiro hacia
atrás cuando le acaricie el clítoris, se arrecostó más de mi cuerpo y aproveche
para apretarla sobre mi pene que ya estaba bastante grande; sentí su culo sobre
mi berga y eso me éxito más, fue cuando la volteé de medio lado y le levante la
blusa y comencé a chuparle sus teticas pequeñas pero ricas, seguí así hasta que
no aguante más, la pare y la volteé frente mío. Como yo estaba sentado mi pene
quedaba casi a la misma altura que su cuca, fue en ese momento cuando le baje la
pantaletas y ella se dejo, le seguí acariciando su cuca mientras me sacaba mi
palo, cuando ella lo vio se quedo mirándolo con asombró, es poquito largo pero
no muy grueso; ella al verlo sabia lo que iba hacerle y se subió la falda,
agarré mi palo con una mano y lo lleve hacia su cuca y con la otra mano le
agarraba las nalgas; metí mi palo en los labios de su cuca y comencé a moverla
hacia adelante y hacia atrás; estaba un poco seca, así que saque mi palo y
con una mano le eché saliva en su cuca, y volví a meter mi palo, comencé a
darle un movimiento de vaivén; que rico se sentía y ella también lo disfrutaba,
le di así un buen rato, luego invadido ya por el mucho deseo le levante una
pierna e intente meterlo por el hueco de su cuca, pero a ella le dolió y me dijo
que así no, que siguiera como estaba; seguí entonces otro rato de esa forma,
mete y saca; pero las ganas se me subieron mucho; fue allí cuando pensé y le
dije que se volteara y ella no dudó en hacerlo. Cuando se voltio vi su bello
culo y me provocó aún más, le eche saliva y lo introduje primero en sus nalgas,
lo que a ella le gusto mucho porque fue ella entonces quien empezó a moverse con
un vaivén delicioso, como se mueve esa chiquilla, guauu; estuvimos un buen rato
así y sentía que me venia, pero yo quería algo más; se lo saque y le propuse que
se lo iba a meter adentro de su ano, que le iba a doler un poquito al principio
pero que después le iba a gustar mucho, ella estuvo de acuerdo y entonces le
dije que se inclinara hacia la computadora y se agarrara de la mesa, fue cuando
me pelo ese culo morenito bien bello.
Comencé a meterlo en su ano, pero estaba seca y no pude, una niña de esa edad no
se moja mucho, le eche saliva y le introduje un dedo para lubricarla bien por
dentro, a lo que ella le gusto porque se movió en mi dedo, fui dándole vueltas
al dedo para dilatar su culo rico, luego comencé a meter mi palo, lo puse en la
puertica y comencé a empujarlo suavemente; comenzó a entrar mi cabeza en su año
y ella me dijo que le dolía, yo le dije que aguantara un poquito, le metí toda
la cabeza y me detuve; le dije que aguantara y la deje descansar un ratico;
luego ella me dijo que ya no le dolía, comencé a movérmela poco a poco para
delante y atrás, y ella me seguía el ritmo pero todavía tenia un poquito de
dolor, fuimos moviéndonos más rapidito cada vez, a ella ya no le dolía y le
estaba gustando porque así me lo hizo saber diciéndome que estaba rico y dando
gemidos de placer, seguimos un ratico así y luego yo, por las ganas que tenia,
me afinque más duro y mi palo se metió otro poco más, pero le dolió y trato de
sacárselo, pero yo la tenia bien agarrada, nos detuvimos otro ratico y luego yo
comencé en vaivén de nuevo; pude ver como mi palo se metía un poquito mas de la
cabeza, dentro de ese bello y sabroso culito. Le seguí dando un buen rato, ella
se movía disfrutando y gozando como nunca se lo habían hecho; se movía bien
sabroso disfrutando ambos de esa culeada; hasta que no aguante más y me vine, le
acabe dentro de su culo sabroso, le eche un buen chorro de leche y como se puso
babosa, aproveche para meterlo más mientras acababa, pude darme cuenta que se lo
metí casi hasta la mitad y no le dolió, sino que lo disfruto al máximo. Si no le
hubiese acabado tan rápido, a lo mejor se lo hubiera metido todo o si hubiese
tenido vaselina con que lubricarla. Yo se que ella acabo, no se cuantas veces,
porque no pude darme cuenta de eso, pero se que le gustó bastante y veía en sus
acciones y movimiento como le gustaba lo que le hacia, se movía y sacudía su
cabeza y pelo hacia los lados y gemía de placer como si fuera una mujer grande;
cuando saque mi pene de su culo, vi que además de la leche chorreando también
había un poquito de sangre, sabiendo que era virgen y yo quite esa virginidad.
No lo he vuelto hacer más con ella porque no se nos ha presentado la
oportunidad, aunque yo se que ella quiere porque me busca, pero no nos hemos
podido quedar solos.