Date: Mon, 3 Apr 2017 19:39:49 +0200
From: J. <gladmc@gmail.com>
Subject: Control en el camping

*Atención: Esta historia es ficción. Cualquier parecido con
la realidad es pura coincidencia. Si tienes menos de 18 años, los
actos sexuales intergerneracionales te provocan rechazo, o tienes
prohibidos este tipo de historias en tu país, por favor, no
continúes leyendo.

Considera hacer un donativo a Nifty. Ellos están ahí cuando
has necesitado un lugar en el mundo. Tu donativo puede ayudar a que
tú y otros muchos puedan continuar contando con ello. - Solo visita
http://donate.nifty.org/donate.html y sabrás cómo ayudar.

------------------------------------------------------

Para una versión de esta historia con imágenes, visita
https://gladlychaotic.tumblr.com

Y para dejar un comentario o sugerencia, siempre puedes escribirme a
gladmc@gmail.com

 Dicho esto, disfrutad la historia! :-)

CONTROL EN EL CAMPING

"Javi, me oyes?"

"Sí..."

No me lo puedo creer.  Ha funcionado? Pensaba que ese aparato que
compré en el mercado negro sería otra estafa más de
internet. `Mind Control 2000′?  Si hasta el nombre suena a
timo! Pero ahí lo tenía, Javi, el hijo de los vecinos de
caravana, gamberro desde que puso pie en este camping, siempre en bici
liándola por con sus amigos. Los años le habían
sentado bien, muy bien, y habiendo cumplido 18 se había vuelto todo
un yogurín. Y ahora estaba tan pacífico, tan callado, tan...

Un momento, un momento. Para el carro... Ya veo lo que está pasando.
Me la estaban jugando! Sí, sí, sí. Seguro que es
una jugarreta. Vamos a reírnos del bueno de Fernando. Vamos a
sacarnos unas risas con ese maricón. Como si lo viera. Pero que
idiota soy. Sería muy propio de Javi y sus amigos idear algo
así.

"Muy gracioso Javi, crees que me lo voy a tragar?"

" ...tragar...?"

"Venga, no te hagas el inocente, sabes de lo que te estoy hablando"

"No hacerme el inocente... saber de lo que hablas...Entendido..."

"Te digo que pares.  No tiene gracia!"

"...No tiene gracia. Debo parar..."

"Si crees que os podéis reír a mi costa lo lleváis
claro.  Podéis salir de allá donde estéis, panda
de idiotas!"

"..."

" Agh!  Debería de darme vergüenza!  Por
qué?  Por qué no aprenderás Fernando?  Por
qué?"

"..."

" Y tú, Javi?  es que no vas a decir nada?"

"..."

"Se ha acabado ya, Javi. Os he pillado.  Ya puedes parar! Ja-ja, ya nos
hemos reído de Fernando. Ahora para ya para que podáis
reíros de mí por todo el camping."

"..."

" Javi?"

" ...! !... "

Algo no va bien. A estas alturas ya tendrían que haber salido la
pandilla al completo a darme un buen susto, y Javi tendría que
haberse levantado a decirme de todo en mi cara con tono jocoso... O al
menos es así como me lo imagino en la cabeza. Pero no. Javi sigue
ahí, inmóvil, como un maniquí, rígido, a penas
respirando, temblando y con la cara lila. Con la cara lila...  Oh no!
Oh, oh, NO!

"  Javi respira!!  Respira joder!"

" Ah.............!"

El torso de Javi se vacía y se llena de aire rápida y
profundamente. Tose un poco como el que acaba de ganar una
competición de submarinismo sin bombona. Joder, no me lo
podía creer.  Y si era verdad?  Y si no me la estaban
jugando?

"Javi, habías dejado de respirar?"

"Sí..."

" Sabes que si no respiras puedes morir asfixiado?"

"Sí..."

"Entonces, por qué has dejado de respirar?"

"Porque me has dicho... Que parase... "

"..."

 En serio?

" Y si te digo que te tires de un puente?  También te
tirarías?" Lo sé. Cliché. No me odiéis por
recurrir a un clásico. Tengo una edad.

"Sí..."

" Aunque te vaya la vida en ello?"

"..."

" Javi?  Aunque te vaya la ida en ello te tirarías de un
puente si te lo pido?"

"... Si me lo pides... No tendría otro remedio... Debo... Debo hacer
lo que me pides..."

"Venga, ya, Javi Esperas que me lo crea?"

"Sí..."

No sé que pensar. Es verdad que todo huele a gato encerrado, pero
también es verdad que hace unos segundos Javi parecía estar
entrando en algún tipo de shock por falta de oxígeno. Javi
será todo lo gamberro que quieras, pero no me lo imagino llegando a
estos extremos. Ante la duda... Supongo que tendré que seguirle el
juego un rato a ver que pasa.

"De acuerdo, Javi. Me voy a creer que sí, que realmente estás
a mi merced y que harás lo que te pida."  Oh...! Eso sonaba
excitante. " Por qué no empezamos con algo simple? Dime
quién eres."

"...Soy Javier Perea Almádena, tengo 18 años y soy de
Vallecas."

"Y dime, Javi, eres gay?"

"...No."

" Pero alguna vez has tenido alguna fantasía sexual con
algún chico?"

"...No."

" Así que nada de nada?  No has visto nunca el pene de un
hombre, ni has fantaseado con tener alguno en tu boca?" Vale, quizás
me estoy dejando llevar.

"...He visto penes.... He visto el pene de mi padre... el pene de mi
hermano... el pene de Félix... de Juan... de Estevan... y el de
algunos chicos de clase... pero nunca he fantaseado nada... Eso es de
maricas... "

"Así que de maricas, Eh?  Has visto alguna vez el pene de
Fernando, el hombre de la caravana de al lado?"

"...No."

" Te gustaría verlo?"

" ...No!" Uh, eso ha dolido. Era de esperar, pero ha dolido.

" Por qué no?"

"Porque es un tío... y porque da asco... Y porque no soy marica como
él..."

" Y si te digo que en realidad te mueres de ganas de ver su pene?"

"..."

"De hecho, no te lo pregunto, lo afirmo. Te mueres de curiosidad de saber
como es mi pene, el pene de tu vecino Fernando. El pene de este
maricón. Sientes como se despierta la curiosidad dentro de ti.
Lo sientes?"

"Si..."

"Pues aquí estoy. Tu vecino, el maricón de al lado. El
tío al que siempre tomas el pelo. Al que le tomas el pelo con tus
amigos. Dime, quieres ver mi pene?"

"..."

"Sí o no."

"Sí..."  Pobre, estaba rojo como un tomate!

"Sí qué"

"Sí... Quiero ver tu pene"

"No solo quieres verlo sino que harías cualquier cosa por verlo"

"Haría cualquier cosa por ver tu pene..."

"Pídemelo"

" ...Puedo...?"

"No te oigo"

" Puedo... Puedo ver tu pene?"

"Más alto"

"  Puedo ver... Puedo ver tu pene?!"

 Bingo! Si estaban gravando esto, ahora quedaría también
registrado que quiere ver el pene de su vecino.  Ja! Humillante. Ya no
podían usar el vídeo en mi contra.  Quién se
ríe ahora, eh?  Quién se ríe ahora?

"Pues No. Rotundamente no. No puedes ver mi pene. No tienes permiso. Por
mucho que insistas. La respuesta es NO."

"Pero... Quiero verlo...Va... Porfa... Enséñame tu pene
Fernando..."

Oh, Dios, Mío.  Qué tierno! Su mirada parecía la
de un corderito. Me lo comía ahora mismo. Había visto esa
mirada miles de veces en otras ocasiones, cuando su familia no le daba sus
caprichos a la primera. Ponía esos ojos de niño bueno.

"De ninguna manera."

"Venga, hombre, no seas así..."

Realmente tiene ganas de que se la enseñase. Madre mía. Pues
si es así, vamos a jugar un poco. Quiero ver hasta dónde
puede llegar su curiosidad.

"No te lo enseñaré. Es más, cuanto más me lo
pidas, más ganas tendrás de que te enseñe mi grande y
larga polla. No podrás pensar en otra cosa que no sea mi polla. Aun
sabiendo que no eres gay. Aun sabiendo que yo SÍ que soy gay. Aun
sabiendo que no normal. No podrás evitar que crezcan en ti las ganas
de ver mi polla, en preguntarte cómo debe de ser, qué aspecto
debe tener, cómo debe de oler..."

Me está poniendo a cien la cara de Javi. Es una mezcla entre
frustración, deseo y fuerza de voluntad.

"No es justo. Solo quiero verla... Me muero de ganas...Y no me dejas.
Por qué...?"

"Porque no eres merecedor de ver mi asombrosa polla. De ninguna manera. De
hecho, cada vez que te digo que no, tu propio pene se pone cada vez
más y más tieso, cada vez más erecto.  Puedes
sentir como se va poniendo erecto tu pene cada vez que te digo que NO vas a
ver mi polla?"

" ...!  Si...!"

Qué mono, todo rojo y reajustándose el paquete debajo de sus
pantalones de chándal.

"Venga hombre, no es justo!  Estás disfrutando de esto!
Enséñamela ya para que podamos acabar y yo me pueda ir a la
caravana..."

"No. No pienso enseñarte mi maravilloso pene"

El bulto se hace más grande bajo sus pantalones y Javi vuelve a
intentar disimularlo poniéndolo de lado.

"Solo un poquito..."

"No"

Aparentemente Javi no puede luchar contra su pene. Sabía que algo
grande se andaba entre esas piernas. Es tiempo viéndole en
bañador por la piscina del camping, pero no pensaba que
sería así de grande!

" Fernando. No aguanto más, por favor te lo pido,
enséñame tu polla!  Solo quiero verla, nada más!
Bueno, y quizás olerla, o tocarla...  Pero qué digo? Va,
es igual, enséñamela ya!"

"Oh, pero esto es muy divertido, no te estás divirtiendo, Javi?
Tu pene parece indicar que sí, que te estás divirtiendo."

"No, no es divertido. Y quiero irme. Enséñame tu pene ya de
una vez"

"Ah, perdona, me he llevado la impresión de que sí era
divertido, pero supongo que que tu pene se esté asomando por encima
de la cinta elástica de tu pantalón no significa nada.  O
si?  De verdad que no es divertido? Por cierto, vuelvo a decirte que no
pienso enseñarte mi perfecto y hermoso pene"

" NO! No es divertido! Tú solo enséñamelo!"

"No, no, no"

Creo que llegado a este momento no mi sonrisa no puede ser más
grande. He doblegado al gamberro de mi camping. Después de tantas
batallas perdidas, después de tantas bromas sufridas, ahí
tenía al muchacho a mi merced. Con una erección enorme que
pulsionaba a través de la tela no solo de sus pantalones sino de su
camiseta.  Y qué es eso?  Una pequeña mancha?

"Javi, contesta con honestidad: Te has manchado tu camiseta de semen?"

" OH!  MIERDA!  Mierda mierda mierda!  Sí! Es lefa!
Agh! Es culpa tuya!  Por no enseñarme tu polla!"

Aunque era divertido verle tan enfadado por haber manchado su ropa de semen
delante de su vecino el marica (Dios! Estaba teniendo una carcajada interna
viéndole intentar limpiar su lefa, como lo llama él, de su
camiseta), me daba miedo que pudiese hacer algo de tan furioso que
parecía. No me la podía jugar.

"Javi, Javi...Tranquilo, está bien, no pasa
nada. Relájate. Tienes semen en tu ropa, y qué?" Mira la
mancha antentamente.  Parece una amenaza?

"No..."

Menos mal que su respiración ha vuelto a la normalidad. Mucho
más tranquilo y sereno. Mucho mejor.

"Perfecto. No te preocupes, hay confianza. Confías en mí,
Javi, soy tu vecino, te conozco desde que eras un renacuajo.  Verdad
que confías en mí, Javi?

"Sí. Confío en ti."

"Pues si confías en mí, no hay nada de lo que preocuparse."

"Tienes razón. Qué idiota que soy. No sé por
qué me he puesto así, después de todo, hay confianza."

"Exacto."

Por divertido que sea hacerle sufrir, estoy seguro que las cosas me
serán más fácil si está tranquilo y
relajado. Es la primera vez que estoy ante una situación así
y no quiero jugármela. Así que un Javi relajado es un buen
Javi.

"De hecho, tenemos tanta confianza que no te importa enseñarme tu
pene.  Verdad, Javi, que no te importa enseñarle a tu vecino
Fernando tu pene?"

"No, para nada. Hay confianza. Nos conocemos desde siempre."

Y con el tipo de sonrisa que le dedica a sus colegas sus manos rodean su
camiseta, y queda al descubierto, oh momento de momentos, su grande, largo,
y perfecto pene. Una pequeña gota de presemen aún en la punta
de su glande.

"Este es mi pene.  Quieres verlo de más cerca?"

Uau. Esto es hacer avances.

"Si insistes."

Hasta el momento había guardado las distancias
instintivamente. Él estaba sentado en el suelo de moqueta de mi
caravana, y yo de pie a unos dos pasos por si las moscas. Parecía
que era seguro acercarse. Nada en su cara despierta desconfianza. Es
más, su expresión es de ` vas a venir o no?'.   Pues
mejor no hacer esperar al chico!

Dos pasos y me siento a su lado. Su pene es sorprendentemente
largo. Atraviesa la cinta elástica de su pantalón y choca
contra su ombligo. El mío a penas llega a la cintura, así que
no estoy acostumbrado a esta proporciones. Su glande brilla con la textura
mocosa del semen que ha ido goteando. Es de un color púrpura
suave. Lo cual me recuerda...

"Por cierto, sigues queriendo ver mi pene?"

" Estás de broma?  Pues claro que sí!  Me lo vas
a enseñar ya?"

" A ti? No. Para nada."

Efectivamente, seguía respondiendo
físicamente. Sí. Inmediatamente después de articular
el no por mi boca, su pene pegó un salto hacia delante, como una de
esas momias de las películas cuando se levantan de su eterno
letargo. Adorable ver cómo él ya ni se daba cuenta, cuando
hacía unos minutos se hubiese puesto rojo como un tomate porque su
pene se ponía duro delante de su vecino.

" No es justo!  Yo te he enseñado el mío, tío!
No me parece bien."

Me encandila que siga insistiendo en lo injusto que es no poder ver mi pene
como el que no le deja el mando de la play.

"Supongo que tienes razón. Tu me has dejado ver el tuyo, al fin y al
cabo."

" Sí?  de verdad?  Jo, tío, no sabes
cuánto te lo agradezco!"

"Pero antes quiero pedirte algo. Si haces ese algo por mí te
enseñaré mi pene.  Estarías dispuesto a hacer algo
por mí si te enseño mi pene?"

" Claro!  Claro!  Lo que sea!  En qué te puedo
ayudar?"

Su voz está llena de excitación. Sus ojos brillan de
anticipación.  Y todo por ver mi pene! Increíble. Veamos
hasta donde llega este entusiasmo. Le voy a poner en una situación
de lo más peliaguda a ver hasta dónde aguanta.

"Verás, hace mucho mucho tiempo que no estoy con alguien... Ya
sabes, de manera íntima... Hace tanto que ya casi se me ha olvidado
cómo es el tacto de la piel de otra persona."

"..."

Su cara va cambiando poco a poco de anticipación a cierta sorpresa e
incomodidad.  Como cuando alguien te empieza a contar algo personal que
no quieres oír? Bueno, supongo que eso es exactamente lo que
él estaba pensando: `no quiero escuchar sus mariconadas'. Lo siento
tío pero no te va a quedar otra.

"He pensado que a cambio de enseñarte mi pene, podrías, no
sé, dejarme acariciar tu cuerpo un poco?

"..." Su cara va empeorando, pero al menos no dice nada.

"...Dejar que meta mi mano por debajo de tu camiseta y sentir tu suave
piel"

"..." Todo un poema.

"...Incluso pellizcar tus pequeños pezones. O grandes, realmente no
sé cómo son, pero no me importaría descubrirlo."

"...Tío..."

" Dime Javi, harías eso por mí?"

"  Estás de guasa??  En qué mundo vives,
tío? Vale que sí, que nos conocemos de siempre y que nos
tenemos confianza. Y vale, lo acepto, tengo una increíble curiosidad
por ver en directo cómo es tu pene.  Dios, jamás he
tenido tanta curiosidad por algo!  Es como si todos los pensamientos
derivasen siempre a tu pene!  Es casi obsesivo!"

" Entoces?"

" Entonces? NO, tío, no.  Lo que me pides es asqueroso!
No solo me doblas la edad sino que además eres un TÍO! Me
parece asqueroso que vayas mariconeando por ahí de normal, haciendo
las guarradas que debes de hacer. Agh, no quiero ni imaginármelo.
Y hacerlas conmigo?  Ni por toda la pasta del mundo!"

Au. Aunque esperaba una reacción así, no hacía falta
ser hiriente. No es lo mismo idearlo que escucharlo. Por suerte, soy yo el
que corta el bacalao aquí.

"Así, es un no"

"Lo siento tío. Tiene que haber otra manera."

"Pero no la hay. Y dentro de ti, muy dentro de ti, lo sabes. Sabes que la
única manera de saciar tu curiosidad, de sentirte bien y
cómodo será dejándome tocarte, dejándome
acariciar cada centímetro de tu piel. Por muy gay que sea yo, por
muy asqueroso que te parezca, es la única manera."

"..."

Interpreto ese silencio como que su mente está procesando. El
contacto físico por mi parte debe de ser una barrera muy grande para
él. En su cabeza soy un monstruo pervertido que quiere aprovecharse
de él. Aunque no anda muy desencaminado, no hace falta que él
lo sepa.

"... Supongo que tienes razón. No me gusta. No me gusta ni un
palo. Pero si es la única manera, adelante."

 Bingo!  Barrera superada!

"Sabía que acabarías aceptando"

"Ni se te ocurra pensarte lo que no es. Acepto solo porque quiero ver tu
pene. Nada gay, entedido? Y como me entere de que se lo has contado a
alguien, será el último sonido que emitas, queda claro?"

"Lo que tu digas, fierecilla."

Me acerco un poco más a su cuerpo hasta estar casi cadera con
cadera. Puedo sentir el calor que desprende. Con la sonrisa de un
niño al que le invitan a caramelos, acerco mi mano al límite
de su camiseta. Voy alternando mi mirada entre el cuerpo de Javi y su
cara. Ha cerrado los ojos, supongo que para no ser testigo. Tiene esa
expresión que pone la gente cuando le van a poner una
inyección. Pobre.

Mi mano tiembla de la excitación y patosamente atina a meterse por
debajo del tejido. El cuerpo tiembla ante la presencia intrusa de mi
mano. Parte de lo que le acababa de decir a Javi era cierto. No tengo mucha
oportunidad de tocar a otros hombres, mucho menos a chicos de la edad de
Javi. Supongo que por eso no he podido evitar sacar un pequeño
gemido de placer al entrar en contacto con algo paradójicamente
tierno y duro a la vez. A tientas, pues no veo más que la silueta de
mi mano bajo el tejido, exploro el cuerpo adolescente de mi gamberro
favorito. Extiendo la amplitud de mi palma sobre sus pectorales, de su
abdomen, de su cuello. Ni rastro de un cabello. Solo una sensación
como de estar acariciando la piel tersa de un melocotón maduro. Uso
la punta de los dedos para acariciar los pezones. Javi gruñe
levemente. Supongo que quiere que debe de ser una zona sensible y no le
apetece mucho que se la toquen. Pues lo siento Javi, pero hoy tu cuerpo es
mío.

" Qué tal Javi?"

"Mal.  vas a estar así mucho más rato? Es insufrible."

"De hecho, sí, voy a estar más rato"

"..."

"Es más, esta camiseta que llevas me molesta. No puedo ver lo que
estoy tocando. Sé un buen chico y quítatela."

"..."

Saco la mano de debajo de la tela, y sin mediar palabra Javi se incorpora
levemente contra el cristal de la ventana. Creo que tiene claro que no
quiere que le siga tocando, y que quitarse la camiseta solo va facilitarme
las cosas. Cruza sus brazos agarrando su camiseta por lo extremos, y un
ensayado movimiento de modelo de ropa interior su camiseta sale por encima
de su cabeza.  Soy yo o alguien ha estado mirando tutoriales de youtube
sobre cómo quitarse la camiseta de manera guay?

Javi lanza la camiseta lejos, se pasa las manos por el pelo para poner todo
en su sitio, y vuelve a su cómoda posición. Lo que se
presenta ante mí es un escultural cuerpo, brillante, bronceado,
sinuoso, musculoso pero sin llegar a ser ridículamente grande. Como
sospechaba, ni un solo pelo en todo su torso.

Sus pezones son pequeños y ligeramente rosados. Una pequeña
vena se extiende a lo largo de su fuerte bíceps. Muy viril. Su
abdomen marca una tableta de seis onzas, las cuales se mueven con cada
movimiento de respiración. Creo que me voy a desmayar.

" Te vas a quedar pasmao ahí todo el día?"

Quiere acabar con esto ya, pero estoy en mi derecho de tomarme mi tiempo.

" Tantas ganas tienes de que te toque?"

"Agh!  No, tío! No te hagas ilusiones, pero cuanto antes
empieces antes terminas."

Sonreí ante su cara de mosqueo. Era adorable.

Puse mis manos de nuevo en su cuerpo. Esta vez sin titubeos. No pienso
apartar mi mirada de su cara. Frunce el ceño cada vez que muevo mis
manos, lo cual es constantemente. Apreto con fuerza sus pectorales y siento
la resistencia de sus músculos.

"Estás fuerte, eh?"

"...Supongo."

" Supones?"

Apreto más fuerte sus pectorales y noto como si tuviese dos rocas
entre mis manos.

"No lo supongas. Estás fuerte y lo sabes.  Trabajas tus
músculos?"

"Hago algunos ejercicios de vez en cuando, pero qué puedo decir,
estoy fuerte, de manera natural casi."

Era agradable ver una sonrisa de confianza en lugar de una mueca de
desagrado para variar. Javi tiene una sonrisa preciosa, con esos labios
rojizos y carnosos. Quizás era momento de cambiar las tornas.

"Tienes una sonrisa preciosa, te lo han dicho nunca?"

" ...! Al..Alguna vez? De qué vas, tío, me
estás tirando los trastos?"

"Puede.  Qué puedo decir? Eres irresistible, Javi."

" Tío!  Qué asco!  Corta el rollo!"

"De asco nada, Javi, no sientes nada de asco, ni desaprobación, ni
rechazo. Estamos en confianza, recuerdas? Aunque yo sea gay, y tu
hetero, aunque tú estés medio desnudo y con una
erección, y yo aun lleve toda mi ropa, no hay nada de lo que
avergonzarse.

"...Tienes razón, tío, no hay nada de lo que avergonzarse..."

"Pues claro que no. Solo somos dos hombres explorando nuestra
sexualidad. Tienes la mente abierta, o al menos ahora la tienes, a explorar
nuevas sensaciones, me equivoco Javi?"

"No, no, tienes toda la razón. No lo podría haber dicho
mejor. Estoy totalmente abierto."

"Entonces, no te importará que pellizque aquí?"

" Ah!"

"Ni que agarre tu pene con mi mano, claro."

"Uh...Es un poco raro. Pero estoy... Estoy abierto? Sí, estoy
abierto a nuevas sensaciones.  Sí?  Lo estoy?"

"Lo estás Javi, lo estás.  No te da placer? Seguro que
sí. Que te esté mimando el pene de esta manera te tiene que
estar dando placer por fuerza."

"...Uh...Ah... Sí...No digo que no pero..."

"Pero nada, Javi, si te da placer, para que resistirse? Déjate
tocar. Déjate llevar por las expertas manos del marica de tu
vecino."

"Ahh...."

"Es cien veces mejor que cuando te tocas tú. Mil veces mejor que
cuando te toca una chica, cualquier chica, por muy guapa que sea. Mi mano,
masajeando tu polla es muchísimo mejor que cualquier otra mano en
este mundo"

"Oh, Dios...!  Tu mano...!  Ah...!  Madre mía...!"

Parece que funciona. Ha pasado de detestar mi mano a amar mi mano con
locura. Tanta locura que sus caderas han comenzado a cobrar vida. Todo su
cuerpo inerte parece estar ardiendo con energía sexual. Su pelvis
empuja y empuja contra mi mano para sentir el máximo de esta. Yo
alterno mi saliva y su presemen para lubricar la zona.

"Eso es, Javi, déjate llevar. Tírate mi mano como si fuesa
una vagina, la mejor de las vaginas."

" Oh sí!  Ah!"

Javi aumenta la velocidad. Sincronizamos las subidas y bajadas, pero llega
un punto en que me cuesta seguir su ritmo y dejo que sea él
sólo el que se folle mi mano. El chico está enloqueciendo, y
solo le he dado la mano.

"Oh! Fernando! Me voy...Agh... Me voy a correr...!"

" Sí?"

" Síiiii!"

"Pero no te puedes correr sin mi persmiso, Javi. Sabes que no."

" Oh, tío!  No!"

" Te quieres correr?"

"Sí, tío! Joder! Ah! No puedo más!

"Pídemelo"

"Déjame correrme!

"Qué es lo que quieres?"

"Quierro correrme! Quiero correrme ahora mismo! Dame permiso para correrme!
Agh!"

"Di que soy el mejor vecino que has tenido nunca"

"Eres Uhn! Eres el mejor vecino que he tenido nunca!"

"Y que follar mi mano es mejor que follarse a cualquier mujer de este
planeta"

" Joder, tío!  Uhn!  Venga ya!  Quiero correrme!
Ah!"

"Dilo"

" Oh!  Ah!  Uhn!  Follarme a tu mano es Ah!  Uhn!
Es mejor que follarme a cualquier tía!"

Era tan divertido verle agitar su cuerpo contra mi mano. Verle penetrar el
agarre de mi mano como si no hubiera un mañana. Oírle pedir
que le deje correrse! Javi! El macarra de la zona! El ser temido entre los
campistas! Tenerlo en mis manos, literal y figuradamente, me daba una
sensación inigualable de poder. Jamás me había sentido
así. Era algo oscuro y excitante a la vez.

"Javi, te vas a correr en breves instantes, pero sola y únicamente
cuando suceda una cosa"

"Lo que quieras Ah!  Ah!  Ah! lo que tu me digas Uhn!
Pero deja que me corra!"

"Te voy a dar un beso en la boca, y solamente si me respondes con
pasión podrás correrte.  Entendido?

" Sí, Sí!  Un beso!  Con pasión!"

"Si no sientes la pasión, no te correrás, queda claro?"

"Joder, tío sí!  Bésame ya, joder!"

Nunca nadie me había pedido con tantas ganas que le
besase. Había estado deseando este momento desde ni se
sabe. Llamadme sentimental, pero en mi mente un beso lo es todo. Más
que el sexo, más que correrse, un beso es mágico.

Sin dejar de sacudir mi mano en su pene, con la otra mano alcanzo parte de
mandibula y de la oreja de Javi y acerco mi cara a la suya. Él,
frénetico, gime a escasos centímetros de mi boca, su aliento
cálido rebotando en mis labios. Como si fuese un reflejo, coloca su
mano en mi nuca. Sonrío un segundo y saboreo el instante. Javi abre
los ojos, su mirada suplicante. Quiere que le bese, anhela que le
bese. Nunca le había visto tan frágil.

Mis labios entran en contacto con los suyos. Carnosos, suves. Abrimos la
boca y exploramos con nuestras lenguas la cavidad del otro. La lengua de
Javi me da pequeños toques aquí y allá, jugueteando
con la mía. Jamás me habían besado con tanta
pasión como me estaba besando Javi. Fueron minutos que parecieron
apartarse del espacio-tiempo.

Javi aparta su mano de mi nuca y emite un gruñido suave. Yo me
aparto y le doy su espacio. Es el momento.

" Ah!  Ah!  Aaaaaaagh... Síiiii!!"

Una fuerte sonrisa de placer mezclada con una mueca de esfuerzo se refleja
en su cara. De la punta del pene de Javi brota semen en todas
direcciones. La cara de Javi es de puro éxtassis. Su cuerpo se
expande y se contrae con cada eyaculación. Su respiración se
acelera y suaviza a cada segundo que pasa. Después de lo que parece
una eternidad, su pene deja de emanar géisers. Ha sido todo un
espectáculo.

Javi se desploma en su asiento. Inmóvil. Sus ojos cerrados y la
mirada al suelo. Su pecho ascendiendo y descendiendo por la fuerte
respiración. Manchas de semen en sus pectorales, en su abdomen, en
costado... Íbamos a tener trabajajo limpiando.

"Javi, me oyes?"

"...Sí..."

" Cómo te sientes?"

"Increíble...."

" Mejor que cualquier otra corrida que hayas tenido en tu vida?"

"Jo, tío, sí... Ha sido muy intenso..."

"Y... Aun quieres ver mi pene?"

Los ojos de Javi se abren inmediatamente ante la pregunta. Se nota cierto
agotamiento en ellos, como si se acabase de levantar de una siesta.

" En serio tío?  Claro que sí!"

"Creo que ha llegado el momento"

"Oh, sí! Tío! Ya era hora!"

La verdad es que toda esta acción me había puesto MUY
cachondo. Tengo paciencia, pero todo tiene un límite y ya era mi
turno. Me pongo de pie para la ocasión.

"Si quieres verlo tendrás que venir a buscarlo"

" Quieres decir...?"

"Sí, ven y saca mi pene de mis pantalones. Lo estás deseando,
Javi."

Yo desde luego SÍ que lo estaba deseando, y segundos después
de decírselo explícitamente, él también.

Sin levantarse del suelo, gatea a cuatro patas hasta llegar a mí. De
rodillas, mira hacia arriba y me ofrece una sonrisa. Realmente lo
está deseando.

"Libera mi polla."

Es fácil de saber dónde está porque una gruesa
línea se había formado en mis pantalones de tela. No es que
tenga un pene enorme, al menos tan largo como el de Javi, pero me defiendo.

"Sí, eso es, baja la cremallera, deshaz el botón, y
bájame los pantalones. Sí, buen chico. No hay nada de lo que
preocuparse. Somos dos hombres explorando nuestra sexualidad,
abriéndonos a nuestras sensaciones."

"...Abriéndonos a nuevas sensaciones..."

"Eso es. Quieres abrirte a nuevas sensaciones, Javi. Es por eso que
estás de rodillas delante de tu vecino Fernando, el maricón
de Fernando. Por supuesto eso no te hace maricón. Solo tienes
curiosidad."

"...Solo tengo curiosidad..."

"Exacto. Ahora bájame los calzoncillos para que puedas recibir por
fin tu regalo"

Con una mano en cada extremo de la cinta elástica de mis
bóxers, Javi desliza la tela hasta que ésta llega al
suelo. Mi pene está tan rígido, Javi está tan cerca,
que al ser liberado le golpea en la cara. Me gusta la idea y mientras hablo
voy dándole golpes con el miembro.

" Te, gus, ta, mi, pe, ne? Di que sí, te gusta."

"Me gusta tu pene, Fernando. Es el mejor pene que he visto nunca."

"Me alegro de que lo veas así, y qué vas a hacer al
respecto?"

" ...Mirarlo?"

"Oh, qué tierno! Mirarlo, dice. No, no, no. Vas a tocarlo. Vas a
acariciarlo. Vas a devolverme el favor que te he hecho y vas a darme placer
hasta que me corra."

"Sí... Te debo un favor grande, al fin y al cabo. Deja que te haga
una paja."

Como si ya lo hubiese hecho otras veces, Javi escupe en sus mano derecha y
coloca su mano en mi pene. Es más fácil cuando eres un
hombre, supongo, aunque no hayas tocado nunca el pene de otro tienes
experiencia en como comenzar con el tuyo.

" Oh, sí, Javi!  Uhn...!"

" te gusta?"

" Sí...! Me voy a tirar tu mano... Sigue así,
rítmicamente, juega con el prepucio, así, sí..."

Su mirada alterna mi cara y mi pene. Está disfrutando con esta
experiencia más de lo que esperaba.

"Juega con mis testículos. Sí, con la otra mano.  Oh!
Sí, mucho mejor aun!"

la palma de su mano recoje y masajea mis testículos como si se
tratasen de duras bolas antiestrés. Me vuelve loco y empiezo a mover
las caderas delante y atrás para conseguir el máximo
recorrido de su mano.

" Oh!  Sí!  Javi!  Sí!"

Siento algo que crece en mí. Un líquido que quiere
huír de mi cuerpo a toda velocidad. Me voy a correr, no me voy a
frenar. Estoy en éxtasis. Me quiero correr y no hay nada que me lo
impida.

" Ah!  Sí!  Ah!"

No aviso, eso sería demasiada cortesía. Mi cuerpo se arquea,
el tiempo se detiene mientras la mano de Javi no para. Mi polla se pone
dura como una roca y de ella empiezan a salir disparadas ráfagas de
semen que golpean a Javi en la cara, en la frente, en el pelo, en el
pecho...No sé si se aparta o no, estoy demasiado concentrado en
mí placer como para fijarme. Emito un último gruñido y
las últimas gotas salen de mí. Me aparto un poco, me pongo de
rodillas, agotado. Javi delante mío sonríe, su cara llena de
semen.

"Ah... Ha sido genial, Javi..."

" Sí? Era lo menos que podía hacer. Antes me has hecho
correr como nunca me había corrido.  Qué menos por un
colega?"

Colega. Qué bien suena en sus labios. Qué bien sienta
sentirse así. Aunque haya sido todo provocado, orquestado, e ideado
por mi pervertida mente, qué bien sienta poderse sentir aceptado.

"Javi, dame un beso."

Y sin pensárselo dos veces, nos volvimos a sumir en un profundo y
pasional beso.

El matón, el gamberro, el rebelde sin causa de todos mis veranos,
convertido en mi sumiso amante fiel. Después de años de
vejaciones, desprecios y risas a mi costa ahora podía llevar a cabo
mi dulce venganza. Tan dulce que no me pensaba despegar de sus labios sabor
a miel en los próximos 20 minutos.