Date: Thu, 4 Dec 2008 19:44:21 -0800 (PST)
From: Billy Billy <billy49mx@yahoo.com.mx>
Subject: TODO O NADA PARTE 25

Advertencia: Para poder leer esta historia deberás de tener la edad legal
mínima requerida en el país o estado en donde vivas (como la edad legal
mínima requerida  no es la misma en todos los países e incluso en los
estados de algunos países llega a variar, se considerará como edad legal
mínima requerida la que marque la ley del lugar o jurisdicción en donde
vivas).

Este es un trabajo de ficción, tanto nombres, caracteres, lugares e
incidencias son producto de la imaginación del autor y han sido usadas de
forma ficticia, cualquier semejanza actual con personas vivas o muertas o
con algún evento que haya pasado es mera coincidencia

Billy49mx@yahoo.com.mx



"TODO O NADA? PARTE 25

Por Billy



Se dirigieron a la casa con la masa muy espesa, y se la presentaron al
agente secreto el cual la inspeccionó con mucho cuidado, vio que tenía la
consistencia deseada así que le dio el visto bueno y procedió a orinarla
y les ordenó tanto a Warrioth como al esclavo viejo que la comieran.
Ambos lo hicieron sin perder tiempo y a James ya no le dio asco, el
agente secreto les permitió comer hasta que consideró que era suficiente
y les indicó que se detuvieran, entonces les ordenó que llevaran a los
dos esclavos con los que había estado James la noche anterior lo que
había sobrado.

Cuando regresaron les ordenó que cada uno le lamiera los pies para que
posteriormente hicieran lo mismo entre ellos, tanto los esclavos como el
agente secreto aún estaban desnudos y el esclavo más viejo aún llevaba
puesto lo que el agente secreto le había inspeccionado desde la mañana, y
una vez que todo estuvo hecho a la satisfacción del amo, les ordenó que
fueran a la cocina y que trajeran dos plátanos y entre más verdes
estuvieran sería mucho mejor.

Ambos esclavos obedecieron la orden que se les había dado y buscaron los
dos plátanos que consideraron que eran los más verdes y por lo tanto
estaban más duros y volvieron sin tardanza a donde se encontraba el
agente secreto el cual los inspeccionó, y cuando vio que tenían la
consistencia que deseaba les ordenó que les quitaran la cáscara y que se
los dieran. Su orden fue ejecutada inmediatamente, después les indicó que
se acostaran boca arriba con sus rodillas dobladas hacia sus pectorales,
eso ocasionó que los anos de los esclavos quedaran completamente
expuestos, dejó las dos frutas en el piso y empezó primeramente a
meterles un dedo por el ano, los metió y los saco repetidas veces, para
después hacer lo mismo con dos dedos y por último con tres. Warrioth se
sintió incómodo ante lo que le estaban haciendo pero no se atrevió a
quejarse. Cuando vio que los dos anos estaban completamente abiertos, el
agente secreto introdujo ambas frutas en cada uno de ellos lo más
profundo que pudo, para posteriormente sacarlas y llevarlas a la boca de
los esclavos para que se los comieran.

El compañero de esclavitud de James no tuvo mayor problema en hacerlo y
pronto se lo terminó y esperó en esa misma posición hasta que su amo le
diera permiso de moverse, sin embargo para James Warrioth la historia fue
muy diferente, al sentir el plátano en su boca tuvo ganas de devolver el
estómago y eso hizo que el agente secreto se riera y presionara la fruta
contra sus labios cerrados, Warrioth sabía que tenía que comer la fruta
si no quería ser severamente castigado y de solo pensar en la última vez
que lo había sido se estremeció, sin embargo intentó resistir un poco más
con la esperanza de que el amo desistiera, pero vio que las facciones de
su cara estaban cambiando de una risa burlona a enojo, así que
mentalmente se repitió que no era tan malo que algo que había estado en
su interior fuera llevado a su boca para que entrara en ella, a final de
cuentas era parte de él mismo y por lo tanto parte de su cuerpo, así que
cerrando los ojos y aspirando aire para contener la respiración la abrió
y dejó que el agente secreto introdujera la fruta en su cavidad oral, y
sin pensarlo dos veces la masticó lo más rápido que pudo y se la tragó.
Esperaba que quedara un mal sabor sin embargo no fue así ya que lo único
que quedó fue el sabor del plátano, entonces el amo les dio una nalgada,
Warrioth no sabía que era lo que eso significaba y rápidamente volteó a
ver al su compañero el cual inmediatamente se hincó y el procedió a hacer
lo mismo y ambos quedaron de rodillas, entonces el agente secretó se les
acercó y les ordenó que le mamaran tanto el trasero como su verga y sus
huevos, así que mientras que uno se dedicaba a darle placer por delante,
el otro lo hacía por detrás lamiéndole y besándole las nalgas, para
posteriormente enterrar su cara en ellas y proceder a lamerle el ano, y
el que estaba por delante tenía que mamarle la verga y metérsela toda en
la boca aunque con eso tuviera conatos de vómito para posteriormente
lamerle y succionar cada uno de sus huevos en su boca, para después tener
los dos al mismo tiempo dentro de ésta y repetir todo el proceso hasta
que les indicara que debían de parar.

-Debería de castigarte por no haber obedecido mis órdenes
inmediatamente,- Le dijo el Agente secreto a Warrioth.

-Lo siento amo, y le pido que me perdone pero es que nunca había hecho
algo como esto.

-Esa no es una excusa, eres un esclavo y como buitre debes de obedecer
sin vacilar a un ser superior, ya que tú eres el ejemplo a seguir de los
esclavos que están bajo tu responsabilidad, con respecto a ti- y se
dirigió al otro esclavo- debes de ser más cuidadoso en tu persona, el
castigo que te apliqué hoy realmente no estuvo a la altura de tu falta,
pero para tu buena surte hoy me siento bondadoso y no solo ya no te voy a
aplicar otro castigo sino voy a hacer algo inaudito, y eso es que te voy
a dar el privilegio de que castigues al esclavo por no haberme obedecido,
y espero que el castigo que le vayas a aplicar sea de mi agrado porque de
lo contrario voy a cambiar de opinión y te voy a castigar muy
severamente.

Warrioth se quedó helado al escuchar lo que el agente secreto estaba
diciendo.

- Amo, realmente agradezco su bondad y misericordia ante este
despreciable esclavo, y si a usted le parece bien, la tortura de las
tetillas es un buen castigo, ya que es muy doloroso el tener que trabajar
mientras están pellizcadas ya sea con pinzas para ropa o con pinzas
especializadas.- Dijo el esclavo más viejo.

-Me parece buena idea esclavo, así que prepara al cara de nalga y cuando
esté listo ponlo a trabajar en actividades que impliquen el movimiento de
su zona pectoral, así el dolor será muy intenso, y utiliza pinzas con
dientes y cada treinta minutos velas apretando más, y esperó que con esto
el cara de nalga no se olvide de que su principal objetivo en este mundo
es obedecernos sin rechistar.

-En seguida amo.

Ambos esclavos se alejaron y Warrioth estaba realmente furioso.

-¿Porque no me ayudaste?

-Tu perfectamente sabes que no tenía elección, aquí a los amos se les
obedece ya sea por las buenas o por las malas y eso ya tú lo sabes,
además él te quería castigar y me utilizó como pretexto para hacerlo, su
objetivo es hacer que nos peleemos para que nuestra vida aquí aún sea más
miserable.

-Pero seleccionaste que me torturaran los pezones, tú sabes perfectamente
que eso es muy doloroso.

-¿Ya anteriormente te han torturado los pezones?

-No exactamente, pero un día alguien me las pellizcó y el dolor fue muy
fuerte.

-Pues si, es algo muy doloroso, pero es preferible esto a que te haya
castigado de otra manera, simplemente ve como tenía a los esclavos en los
calabozos del sótano, no tienes ni la más remota idea de lo que es estar
en esa condición por un tiempo prolongado.

-Tengo que escapar de este lugar y cuanto antes lo haga mucho mejor.

-Tú si que estás loco, nadie ha podido escapar de la isla, es
prácticamente imposible, las corrientes cercanas son muy fuertes, y tarde
o temprano terminarías siendo regresado aquí, y más aparte debes de
pensar en los demás esclavos, ya que aquí no estás tú solo, y el intento
de escape es una trasgresión muy seria y muchos inocentes pagarían por
eso.

-¿Y que se supone que debo de hacer?

-Nada simplemente obedecerlos.

-Oye yo no pedí venir aquí a vivir, me trajeron en contra de mi voluntad.

-¿Y eso que tiene que ver?, aquí lo que realmente cuenta es que ya estás
y que eres de su propiedad.

-Yo no soy propiedad de nadie y quiero que eso te quede bien claro.

-Cállate y no digas estupideces, les pertenecemos y eso es lo que
verdaderamente importa, y debemos de comportarnos según las reglas que
ellos pongan, y no hay manera de que nos salvemos de eso, y entre más
pronto lo entiendas es mejor para todos.

Llegaron a la caseta en donde habían preparado el alimento y el esclavo
más viejo tomo una cadena la cual a cada extremo tenía unas pinzas con
dentaduras y le dijo a James.

-Es mejor que no te muevas, te va a doler mucho, pero es mejor que queden
instaladas a la primera.

Entonces llevó la primera pinza al pezón derecho y con un movimiento
hábil lo tomó entre sus dedos y puso la pinza en la tetilla, esto hizo
que Warritoh gritara de dolor, entonces volvió a hacer lo mismo con la
tetilla del lado izquierdo obteniendo el mismo resultado.

-Quítamelas por favor me están matando, me lastiman mucho.- Dijo James
desesperadamente.

-Lo se, y para tu información esto es para castigar no para premiar a
nadie, así que ahora vamos a que cortes el césped y lo recojas ese va a
ser tu primer trabajo.

-Pero ¿como quieres que lo corte? si no puedo mover los brazos, ya que al
hacerlo tengo que mover los pectorales y me lástima los pezones y créeme
que el dolor es insoportable.

-Más te vale que lo hagas si no quieres que el amo venga y al ver que no
lo has obedecido tu castigo sea peor.

A Warrioth no le quedó más alternativa que hacer lo que el amo había
ordenado, pero su castigo se prolongo por varios días más, ya que
mientras que estuvo sirviendo al agente secreto el amo le ordenaba al
viejo esclavo que se las pusiera, y para el final de su servicio el dolor
que sentía era insoportable, ya que no se pudo acostumbrar a éste, y
lejos de sentir placer, cada día sus pezones estaban más lastimados y
resentía que se las pusieran.

Cada día que pasaba al servicio del agente secreto éste encontraba nuevas
maneras de hacerles el día más difícil que el anterior, pero de lo que
Warrioth se puedo dar cuenta fue de que la mayoría del trabajo que tenían
que hacer no tenía sentido, y que eso iba bajando su autoestima y lo
único que realmente deseaba en forma desesperada era poder volver a la
esclavera y ver como estaban sus chicos.

Cuando James fue autorizado a volver a ésta lo primero que hizo fue
preguntar por lo que había pasado con el asistente que había castigado, y
le dijeron que llegó a tal grado el hedor de sus excrementos que los amos
lo habían castigado degradándolo, eso lo hizo sentir mejor pero aún había
más sorpresas.

Warrioth estaba muy ocupado intentando organizar sus actividades ya que
la falta de atención prolongada a los asuntos de la esclavera por la
ausencia obligada, provocó que muchas cosas quedaran pendientes, sin
embargo el primer obstáculo que enfrentó fue el de sus asistentes que por
supuesto no lo querían y que se habían convertido en un verdadero
problema para él, sabía que se tenía que imponer y demostrarles quien era
si quería realmente poder navegar sobre aguas tranquilas en todo lo
referente a su desempeño como buitre, y por lo tanto tomar las medidas
necesarias para que los asistentes o centuriones supieran que o se
alineaban o la iban a pasar muy mal.

Así que mandó llamar a los esclavos de su confianza que eran Andrew,
Robert y Stephan y se pusieron a analizar la situación, sobre todo
tomando en cuenta que los asistentes no habían hecho nada en su ausencia
dejando que todo se atrasara, y obligando a los jóvenes esclavos fieles a
él a que se tuvieran que involucrar para llevar a cabo las tareas más
importantes, arriesgándose a ser castigados por desobedecer a un
superior.

-Los he mandado llamar porque nos tenemos que organizar, las funciones
que tenemos que desempeñar es la de proporcionar esclavos para que les
den placer a nuestros amos o a la gente que ellos designen, sin
perjudicar las actividades económicas en las cuales los esclavos
participamos, además de ver que vamos a hacer con los centuriones fieles
al buitre anterior.- Dijo Warrioth.

-Lo primero que tenemos que hacer es mandarles un mensaje muy claro de
que no los vemos con buenos ojos James, de antemano han estado hostigando
a los esclavos que te son fieles.- Dijo Andrew.

-Si, lo sé y créeme que no me agrada, les quise dar una oportunidad pero
por lo que veo no entienden, y ahora no me queda más remedio que
deshacerme de ellos, al parecer el castigo que le impuse a uno de sus
compañeros y la degradación que sufrió no fue suficiente advertencia y
han seguido con su actitud rebelde.

-¿Por qué no los degradas y los conviertes en piojos?- Preguntó Robert.

-Esa es una solución pero no es la más adecuada, ya que tenemos que
considerar que podría haber esclavos de bajo rango que les son fieles y
que nos podrían ocasionar mucho más problemas que ellos mismos, aquí
tienes que demostrarle a los demás lo fuerte que eres y además hacer uso
de tu inteligencia para deshacerte de tus enemigos, así que lo más
conveniente es que tomemos acciones en las cuales demostremos que no los
necesitamos y por lo tanto no son útiles, y les infundamos temor
haciéndoles pensar que en cualquier momento van a ser degradados al no
satisfacer mis demandas y necesidades, sin importar si tienen apoyo de
otros esclavos o no y que nos tiene sin cuidado ese aspecto en
específico..

-Creo que hay una forma en la cual podemos humillarlos- Comentó
tímidamente Stephan.

-Así me gusta que me den ideas para poder empezar a solucionar los
problemas así que soy todo oídos Stephan, y si tu idea es lo
suficientemente buena podríamos aplicarla a los cabecillas de los
centuriones.

-Generalmente se mandan a los piojos, los obreros y administradores para
que sirvan a los amos que no son importantes, y a los centuriones e
incluso tribunos para los amos que si lo son, por supuesto que eso le da
peso al status que ostenta el esclavo y se marca una diferencia, claro
está que eso depende del gusto del amo ya que él puede pedir al esclavo
que quiera no importando su posición o condición, sin embargo existe un
código que marca que de esa forma se deben de enviar a los esclavos a
servir a los amos cuando ellos no piden a un esclavo en específico, así
que creo que lo que se puede hacer es empezar a mandar a los centuriones
con los amos de bajo rango y eso va a traer una gran preocupación entre
todos ellos, porque eso les va a quitar prestigio ante los propios
centuriones y todos los esclavos que estén debajo de ellos, y para todos
es bien sabido que cuando un esclavo de alto rango pierde prestigio,
empieza a perder poder y por lo tanto se le dificulta el mandar a los
otros esclavos, porque queda  sujeto a las burlas de todos nosotros y
principalmente del buitre que lo mando, y si esto lo generamos aquí
afectaría su imagen ante los demás esclavos de su mismo rango en las
otras esclaveras ya que aquí las noticias corren como reguero de pólvora,
y quedarían sujetos a la venganza de los demás esclavos de su misma
posición porque ellos estarían sujetos a ese mismo castigo, porque estoy
seguro de que los demás buitres seguirían tu ejemplo.

-Me agrada tu idea Stephan, y es una gran opción para llevarla a la
práctica, ahora me gustaría escuchar otras ideas.

Andrew pidió la palabra y todos le pusieron atención.

-La idea de Stephan es excelente, pero creo que deberíamos ir un poco más
allá, no hay que perder de vista que la gran mayoría de los esclavos
tenemos una vida sexual bastante activa ya sea por nuestra propia
voluntad o porque somos obligados a ello, y el hecho de estar desnudos
hace que muchos de los esclavos se exciten y busquen con quien poder
tener sexo, creo que esos bastardos podrían ser obligados por ordenes
tuyas James a tener sexo con los esclavos que estén excitados, con eso
realmente va a cundir el pánico entre ellos, ya que todos los esclavos
incluyendo los de más bajo rango podrían exigirles que los satisficieran,
y por lo tanto el respeto que pudiera infundir su posición se vería
seriamente afectando, y tendrían que afrontar las burlas de los esclavos
inferiores y con eso quedarían sentenciados a ser degradados.

-Me parece una excelente proposición, y creo que las dos ideas que hasta
el momento hemos escuchado se pueden combinar perfectamente y sus
resultados serían devastadores para los asistentes rebeldes. ¿Robert se
te ocurre algo para solucionar este problema?- Preguntó Warrioth sin
quererlo dejar fuera de la toma de decisiones.

-No lo se James se me ocurre una pero se me hace muy descabellada.

-Compártela con nosotros y ya veremos que es lo que podemos hacer para
hacerla viable en caso de que tuviéramos que cambiar algunas cosas.

-Bien, lo que se me ocurre es que le pongamos un impuestos a los
centuriones que no quieran colaborar contigo.

-¿Un impuesto?, los amos no nos dan nada y lo poco que nos llegan a dar
como por ejemplo trapos para cubrirnos son prestados ¿cómo pagarían un
impuesto?- Preguntó Andrew desconcertado.

-Andy, ¿por qué no dejas que termine Bobby de exponer su idea?, te
escuchamos- Dijo Warrioth.

-Lo que dice Andrew es cierto nosotros no tenemos nada, ni tan siquiera
los harapos que nos dan los amos para cubrirnos cuando nos lo dan, sin
embargo hay algo que si nos pertenece y que incluso lo podemos compartir
y eso es tanto el agua como la comida, lo que propongo es que pongamos un
impuesto a todos aquellos centuriones que no se sometan voluntariamente a
ti.

Warrioth sonrió ampliamente ante la idea de Robert, ya que era cierto, lo
único que les pertenecía a los esclavos era la comida y el agua una vez
que se las habían dado, y si se los quitaban sería un duro golpe.

-Es una idea muy interesante Bobby, pero ahora dinos ¿a que le
aplicaríamos ese impuesto y como se los vamos a cobrar?- preguntó James.

-Bueno eso es muy sencillo, se les va a cobrar un impuesto por todos
aquellas partes de su cuerpo que indiquen que pertenecen al sexo
masculino.

Stephan se quedó perplejo al escuchar lo que estaba diciendo Robert y no
comprendía como se podía aplicar un impuesto al cuerpo humano así que
decidió preguntar.

-Perdón Bobby pero honestamente no entiendo nada de lo que estás
proponiendo.

-Mira Sthephan, les podemos cobrar impuestos por la manzana de Adán, un
impuesto por cada pectoral y pezón, un impuesto por el pene un impuesto
por cada testículo y el escroto, un impuesto por cada nalga, un impuesto
por la cara, un impuesto por el abdomen y un impuesto por el ano, y de
esa manera tanto la cantidad de agua como de comida que reciban se va a
ver disminuido considerablemente.

Todos se quedaron atónitos ante la idea de Robert, sin embargo a Warrioth
le agradaba ya que si se aplicaba un impuesto de comida y agua por cada
parte de su cuero que indicara que era distintivo del sexo masculino pues
realmente les iba a afectar, sin embargo había algunas cosas que no le
quedaban muy claras.

-Bobby, tu idea me parece realmente excelente, pero hay una cosa que no
me queda clara y esa es ¿porque se les tendría que cobrar impuestos por
cada nalga, por el ano, por la cara y por el abdomen?, eso también lo
tiene las mujeres.

-James, tanto las mujeres como los hombres tenemos pechos y pezones, pero
son diferentes así que en los hombres se les llaman pectorales y es una
diferencia básica y notable, en las nalgas es lo mismo, el trasero del
hombre es muy diferente al de la mujer, por lo tanto es una clara
diferencia entre ambos sexos, y con respecto al ano pues simple y
sencillamente porque es lo que las nalgas ocultan, además el ano es la
entrada al recto y este está en contacto con la próstata la cual no tiene
las mujeres, el impuesto sobre la cara es algo muy  sencillo porque a los
hombres nos sale vello ahí cosa que no pasa con ellas, y el abdomen del
hombre es muy diferente al de la mujer.

-Comprendo perfectamente a lo que te refieres, y creo que las tres ideas
son excelentes y se pueden combinar perfectamente, ahora me gustaría
saber si tienen alguna observación.- Dijo Warrioth mirando intensamente a
sus tres jóvenes ayudantes.

Todos los presentes  se quedaron en silencio analizando cada una de las
propuestas que se habían mencionado y pensando si existía una manera más
efectiva en que se pudieran combinar para que el castigo fuera más
efectivo, y que todos los asistentes rebeldes realmente sintieran el
rigor de cada uno de éstos y lamentaran el no haber querido apoyar al
nuevo encargado de la esclavea.

-Bueno ya hemos expuesto cuales son las medidas que les vamos a aplicar a
todos los asistentes que no te han querido apoyar, sin embargo ahora
falta establecer bajo que circunstancias vamos a aplicar estos castigos
ya que considero que deben de ser graduales- Dijo Robert, entonces
Stephan comenzó a hablar.

-Creo que eso no es ningún problema ya que a mi criterio el primer
castigo que se debe de aplicar es el del impuesto, eso debe de ser
suficiente para que entiendan que no se va a tolerar una conducta
inapropiada, ya que es espantoso tener que estar con hambre y sed,
después creo que se podría aplica el castigo de obligarlos a satisfacer
las necesidades sexuales de los demás esclavo no importando su rango, y
eso por lógica llevaría al de enviarlos con los amos de bajo rango cuando
soliciten algún esclavo para su entretenimiento y placer, ya que como es
de esperarse los amos se van a enterar de todo esto y los van a
considerar promiscuos y probablemente no quieran tener relaciones con
ellos aunque no en todos los casos se va a aplicar este criterio, tengo
conocimiento que a muchos amos superiores no les gusta que los esclavos
de alto rango se anden acostando con cualquiera, sin embargo hay una cosa
que realmente me preocupa, y esa es que los amos nos vayan a querer
imponer el famoso impuesto a todos lo esclavos, eso realmente me tiene
muy preocupado.

-¿Por qué los amos harían eso?- Preguntó Robert.

-Para hacernos la vida más difícil y de esa forma tenernos más
controlados.- Dijo Andrew.

-De todas formas tengo que hacer algo para afianzarme y darles a entender
a estos tipos que conmigo no se juega, aunque claro tengo que ser justo y
si se lo aplico a ellos por hacer algo que está mal me voy a tener que
ver en la necesidad de aplicárselos también a los demás si hacen algo que
no esté de acuerdo a lo que yo quiero, aún así lo que menciona Stephan es
muy cierto, corremos un riesgo muy grande de que los amos nos quieran
imponer ese impuesto y entonces nos saldría peor el remedio que la
enfermedad, así que lo tengo que pensar muy bien antes de poder decidir
si aplicamos el castigo del impuesto, pero por el momento pensemos que va
a ser así

-Es justo lo que dices pero creo que podemos hacer algo, aplicar este
castigo en específico a todos aquellos que te quieran desafiar, y los
demás castigos ya existentes que se apliquen por no seguir las reglas de
la esclavera, creo que con eso vamos a poner una gran diferencia.- Dijo
Andrew.

-Bien Andrew quiero que juntes a todos los esclavos que forman parte de
nuestra esclavera, y junto con Robert y Stephan les hagan saber que
pueden venir sin temor a presentar las quejas que tengan en contra de los
asistentes, y además háganles saber que pronto se aplicaran nuevos
castigos para aquellos que se hayan atrevido a desobedecerme y
desafiarme, y de paso mándame al cabecilla de los centuriones rebeldes
creo que es hora de ajustar cuentas con él.

Warrioth estaba viendo todas las órdenes que habían enviado los amos que
tenían que ser cumplidas, y realmente se sintió abrumado ya que jamás
había pensado que fuera tan complicado ser un buitre, a pesar de que el
nombre que le habían dado a ese nivel dentro del rango de los esclavos
era tribuno jamás se utilizaba.

Dentro de las funciones que le correspondía a la esclavera en la cual era
buitre, no solamente le correspondía enviar esclavos para satisfacer las
demandas así como los caprichos de los amos, sino además tenía que
coordinarse con los demás buitres para que ellos proporcionaran también
esclavos para tal fin, y otras actividades tales como las productivas y
recreativas e incluso administrativas y eso si que era un mundo de
trabajo, estaba clasificando todos los documentos que tenía como
pendientes, cuando llegó el cabecilla de los asistentes rebeldes
completamente desnudo tal y como tenían que estar todos los esclavos
integrantes de su eslcavera por ordenes que él mismo había dado.

-¿Me mandaste llamar?

-Si, he estado viendo las solicitudes de esclavos que me han hecho los
amos, y creo que tú eres el indicado para ir con uno de ellos ya que está
solicitando urgentemente a uno.

El asistente sonrió al escuchar lo que le decía Warrioth, ya que sabía
que iba a ser enviado con un amo muy importante

-Así que ahora me necesitas, ¿qué pasaría si me niego a ir?

-No creo que el amo quedara muy complacido, y te garantizo que te
castigaría.

-Te equivocas al que castigarían es a ti.

-Piensas que soy tonto, pero no me conoces, ahora toma una decisión,
porque el amo cree que ya estás en camino y por supuesto que tuve que dar
tu nombre para que te dejaran pasar, así que si no te presentas pues ya
sabes lo que te esperas.

El asistente estaba furioso, Warrioth se le había adelantado y ya no
podía hacer nada, ya que como el amo tenía su nombre si no se presentaba,
lo iba a castigar directamente él y no a James.

-No creas que te vas a salir con la tuya Warrioth.

-Si piensas hablar mal de mí ante el amo, temo desilusionarte ya que no
vas con un amo superior, sino con uno inferior.

El asistente no podía dar crédito a lo que estaba escuchando y explotó.

-¿Qué a caso no sabes que los asistentes de los buitres solo vamos con
los amos superiores?

-Claro que lo se pero decidí hacer un cambio en esa estúpida regla y no
hay nada que me lo impida, además porque tendría que beneficiar a alguien
tan despreciable como tú, que lejos de colaborar conmigo y conservar su
status y bienestar, has estado hostigando a los demás esclavos para de
esa forma ponerlos en mi contra y hacer que me quiten para que tú u otro
de tus malditos compañeros ocupen mi lugar y sigan torturando a los demás
esclavos que ni la deben ni la temen, ya que solo cumplen con las reglas
que los amos han puesto, y como ya te pudiste dar cuenta no soy tan tonto
como pensaste, este hecho te va a traer un desprestigio muy grande entre
tus amigos, así que fue fácil hacerte a un lado porque al ver que te
tuviste que doblegar a una de mis órdenes ya no van a confiar en ti , y
si te atreves a desobedecer la orden el amo te va a castigar muy
severamente y el miedo va a cundir entre ellos así que ahora estás
acabado.

El asistente gritándole a Warrioth le dijo.

-Eso está por verse, no sabes de lo que soy capaz, mis compañeros y yo
tenemos más fuerza de la que te imaginas y te vas a arrepentir de esto.

-Lo único que te puedo decir es que no estás en posición de amenazarme, y
esto apenas es una pequeña prueba de lo que soy capaz de hacer, ahora
lárgate si no quieres que el amo te castigue y tu humillación sea peor, y
que cuando regreses yo también tenga el placer de castigarte, ya que no
debes de olvidar que yo puedo hacer lo que quiera contigo y tus
compañeros, esa es otra pequeña gran ventaja que tengo sobre ustedes y no
lo olvides.

El asistente salió echando chispas, y lo peor del caso para él era que
Warrioth se había encargado de desacreditarlo ante sus compañeros y por
lo tanto ya no tenía ninguna posibilidad de contar con él apoyo de ellos
para llegar a ser buitre, ya que había sido forzado a obedecerlo y eso
ante sus compañeros iba a ser imperdonable, pero lo que más le molestaba
había sido su falta de habilidad para poder anticiparse a lo que Warrioth
hubiera podido hacer, y ahora estaba pagando un precio muy alto por ello,
ya que sin el respeto y apoyo de sus compañero la lucha por su propia
supervivencia había comenzado.

El esclavo llegó a uno de los edificios en donde se alojaban los amos de
menor importancia y dio su nombre, el guardia que estaba a cargo lo
verificó y tomándolo de los pelos lo obligó a hincarse y así lo llevó
hasta la puerta del cuarto del amo que lo estaba esperando, por supuesto
que este no era el trato que esperaba que le dieran a un asistente de
buitre ya que con los amos de mayor importancia no se les trataba de esa
forma, por lo tanto la humillación que sintió por haber sido obligado a
ir de rodillas y siendo jalado de los pelos fue muy grande y lo peor del
caso es que sabía que Warrioth iba a sacar provecho de eso, ya que estaba
seguro que el había ordenado que lo trataran así. Al llegar al cuarto
asignado al amo que iba a servir, el guardia tocó la puerta y cuando
autorizó que entraran el guardia con una patada en las nalgas le indico
al esclavo que lo hiciera y este cautelosamente entró.

El amo era de piel negra pero muy bien parecido y con un cuerpo muy
musculoso, no tenía vello corporal, el pelo de su cabeza lo tenía corto y
el vello del púbis lo tenía rasurado, se encontraba en su cama acostado
boca arriba y desnudo, y al ver que se trataba del esclavo golpeó
suavemente el colchón varias veces para indicarle que lo quería a su
lado. El esclavo dócilmente obedeció y se sentó en el lugar que le había
indicado.

Los contrastes en los colores de la piel eran muy notorios pero al mismo
tiempo muy excitantes, ya que el esclavo era blanco y de pelo castaño
claro, y al igual que el amo tenía el pelo de la cabeza corto, el vello
púbico rasurado siendo un mechón muy corto y no tenía vello en su cuerpo.
El amo le ordenó que le empezara a mamar la verga, así que el esclavo se
recostó sobre su lado derecho para empezar a chupar y lamer aquel miembro
gigantesco, entonces el amo llevó su mano a la verga del esclavo y lo
empezó a masturbar, también llevó su otra mano al pezón izquierdo y
empezó a jugar con él. El esclavo para facilitarle al amo el acceso a su
verga separó lo más que pudo sus piernas levantando la izquierda y el pie
quedó apoyado sobre su pierna derecha la cual estaba de costado sobre la
cama, así que mientras que el esclavo mamaba la gigantesca verga de su
amo, este se encargaba de masturbarlo y de jugar con su pezón.

Por varios minutos estuvieron así, hasta que el amo se tensó y obligó al
esclavo a llevar su boca a su gigantesco glande para sentir más placer y
obligarlo a beberse todo el semen que expulsó, el esclavo sabía que debía
de tragarse todo el líquido viscoso que había producido el amo sin
derramar una sola gota, sino quería ser castigado severamente bajo el
argumento de no haber apreciado el precisos regalo que le había dado un
ser superior, así que tuvo que tragar rápidamente todo el semen que
estaba saliendo del cuerpo del amo. Para sorpresa del esclavo el amo no
demostró ninguna señal de cansancio después de la eyaculación, e
inmediatamente se empezó a masturbar y le ordenó que se pusiera a gatas
en el suelo y que esperara en esa posición, así que el esclavo no tuvo
más remedio que obedecer al amo y esperar las órdenes que este le diera.

Billy49mx@yahoo.com.mx