Date: Mon, 10 Aug 2009 19:38:55 -0700 (PDT)
From: Billy Billy <billy49mx@yahoo.com.mx>
Subject: TODO O NADA PARTE 48

Advertencia: Para poder leer esta historia deberás de tener la edad legal
mínima requerida en el país o estado en donde vivas (como la edad legal
mínima requerida  no es la misma en todos los países e incluso en los
estados de algunos países llega a variar, se considerará como edad legal
mínima requerida la que marque la ley del lugar o jurisdicción en donde
vivas).



Este es un trabajo de ficción, tanto nombres, caracteres, lugares e
incidencias son producto de la imaginación del autor y han sido usadas de
forma ficticia, cualquier semejanza actual con personas vivas o muertas o
con algún evento que haya pasado es mera coincidencia



Billy49mx@yahoo.com.mx




"TODO O NADA? PARTE 48

Por Billy





Por supuesto que el castigo y las palabras de Alexander tuvieron el
efecto deseado en los esclavos, adicionado al miedo que todos sentían al
no saber en que forma iban a ser ejecutados, y después de lo que habían
visto no les quedaba la menor duda de eso.

Pasaron varios horas más y prácticamente todos los esclavos incluyendo a
Warrioth fueron castigados por no mantener la posición que se les había
ordenado antes de que el transporte llegara, y cuando lo vieron los
esclavos sintieron un alivio muy grande, sin embargo Alexander todavía
los obligó a estar en esa posición por un par de horas más castigando de
nueva cuenta a prácticamente todos los esclavos por no mantener la
posición hasta que por fin dio la orden que se pusieran de pie y trotaran
hacia la parte trasera del camión y que subieran sin causar
aglomeraciones.



Nuevamente esa orden trajo consigo nuevos castigos para los esclavos,
pero ahora con un látigo el cual estaba diseñado para marcar la piel y
causar el máximo dolor posible pero sin dañarla  en forma permanente, ya
que el camión en su parte trasera al no tener una rampa para permitirle a
los esclavos subir de forma rápida y continúa, hacía que al tener que
trepar los que venían atrás se tuvieran que detener y con ello los
guardias azotaran a los esclavos que estaban esperando subir al camión,
ya que no se había obedecido la orden de Alexander en lo referente a que
no debía de haber aglomeraciones, y esto trajo como consecuencia que los
esclavos que recibían los azotes empujaran a los que estaban delante de
ellos para evitar seguir siendo castigados, causando que varios de sus
compañeros cayeran al piso en incluso los pisaran, por supuesto que los
guardias aprovechaban todo eso para seguir castigando a los esclavos
caídos ya que a latigazos se abrían paso hasta donde se encontraban, y a
base de azotes hacían que se levantaran. Esto trajo como consecuencia que
varios esclavos sufrieran algún tipo de lesión sobre todo en brazos y
piernas, pero eso no le importó a los guardias los cuales disfrutaban
dando azotes a diestra y siniestra.



Cuando por fin todos los esclavos estuvieron en la caja de camión, este
arrancó y se dirigió hacia una de las zonas más alejadas de la isla y que
estaba prohibida para los esclavos, sin embargo se seleccionó una ruta la
cual era a través del campo la cual no estaba pavimentada que hacía que
el camión brincara cada vez que pasaba por un desnivel del terreno, lo
cual era constante haciendo que los esclavos brincaran y se golpearan
entre si al no tener en donde agarrarse, solo los que iban en las orilla
podían sostenerse de las rejillas del camión, pero eso lo único que hacia
era evitar que golpearan o cayeran encima de algún compañero. El trayecto
fue largo y los golpes que se daban los esclavos entre ellos mismos por
los brincos fueron constantes, y para cuando éste se detuvo la mayoría de
los esclavos estaban completamente agotados y adoloridos.



Inmediatamente se les dio la orden de que se bajaran y que formaran una
hilera la cual debía de ir del esclavo que tuviera la verga más grande
hasta que el que la tuviera más pequeña, eso como era de esperarse trajo
confusión entre los esclavos ya que jamás se les ocurrió que se les diera
una orden así para formar una fila, y al ver los guardias que los
esclavos se quedaron completamente desorientados sin saber que hacer,
aprovecharon para lanzarse sobre de ellos y golpearlos con los látigos
provocando gritos de dolor,  y de esa manera los esclavos empezaron a
medir entre si el tamaños de sus miembros para empezarse a formar lo más
rápidamente posible y evitar con ello el seguir siendo castigados.

Por supuesto que al tener que medir los esclavos sus miembros viriles los
unos con los otros para determinar cual era más grande, trajo las burlas
de los guardianes y amos que los estaban observando trayendo consigo
mayor humillación y desconcierto entre ellos, así como el ser castigados
por no hacerlo tan rápido como los seres superiores lo deseaban.



Cuando la hilera estuvo lista dos guardias y un amo revisaron que
efectivamente los esclavos se hubieran formado conforme se les había
ordenado, pero por supuesto volvieron a aprovechar la oportunidad de
castigarlos si a alguno de los seres superiores le parecía que alguien la
tenía más larga que el que estaba delante de él haciendo que se cambiaran
de posición, para volver a ser castigados si otro ser superior
consideraba que no era así y tenían de nueva cuenta que cambiarse.



Cuando todo estuvo a satisfacción de los guardias y amos, la fila de
esclavos los cuales como ya era costumbre estaban completamente desnudos
empezó a avanzar, hasta que llegaron a una de las entradas que daba
acceso a las instalaciones subterraneas, uno a uno entraron por la puerta
y empezaron a descender por las escaleras hasta que llegaron al primer
descanso  en donde ya no pudieron continuar debido a que una puerta que
estaba cerrada les impedía el paso, y uno de los guardias les dijo que
para que la puerta se abriera tenían que pasar sus nalgas sobre el lector
para que éste leyera la información del chip, y abriera la puerta una vez
que hubiera validado la información la cual indicaba que ellos podían
estar ahí, pero como era obvio cada esclavo tenía que pasar por ese
procedimiento.



Así que uno a uno tuvo poner entre la raja de sus nalgas la barra guía
para después bajarlas con rapidez hasta que se encontraran con el tope, y
de esa forma el dildo que contenía el lector se disparara para que los
penetrara y quedaran inmovilizados hasta que la máquina retirara de su
cuerpo el dildo y los dejara pasar. Por supuesto que esa penetración era
muy humillante y dolorosa, pero como los esclavos no habían recibido la
instrucción de poder hablar o quejarse lo máximo que se atrevían a hacer
como sonido cuando eran penetrados era un gruñido, para posteriormente
esperar a que el dolor fuera cediendo poco a poco, y también esperar a
que el dildo fuera retirado de su cuerpo y que no hubiera habido ninguna
equivocación en la información que se le había introducido a los chips,
porque sabían que el lector los castigaría al estar en un lugar no
autorizado golpeando sus testículos, y para fortuna de todos ese error no
se presento.



Los esclavos fueron encerrados en veinte celdas y por lo tanto había
cinco esclavos muy apretados en cada una de ellas y para poderse acostar,
tuvieron que estar unos encima de otros, una vez que todos estuvieron
enjaulados se apagaron las luces para que descansaran y no les dieron de
comer.



Alexander se reunió con los amos y guardias que se iban a encargar de
entrenar al primer grupo de esclavos, y después de analizar los
expedientes de cada uno de ellos, y de fijar las medidas disciplinarias
extraordinarias para en casos de rebeldía o el de no aprobar el
entrenamiento, se concluyó en que los esclavos tenían una pésima
condición física y que por lo tanto después de cada sesión de
entrenamiento, se someterían a ejercicios extraordinarios encaminados al
principio a fatigarlos y castigarlos para que se esforzaran al máximo y a
la brevedad posible adquirieran la condición física que se necesitaba,
aunque ese  día sería al revés la cosa, primero se les sometería a los
ejercicios y después al entrenamiento.



Los esclavos fueron levantados muy temprano por la mañana y antes de
alimentarlos los sacaron al campo en donde los obligaron a correr y hacer
toda clase de ejercicios los cuales como era de esperarse los terminaron
agotando, haciendo que muchos se echaran en el piso por lo mal que se
estaban sintiendo trayendo consigo los azotes de los guardias en cuanto
se recuperaban y se ponían de pie, además de que se les iba a mantener
desnudos todo el tiempo que durara su entrenamiento a no ser que hubiera
una situación extraordinaria, aunque para los esclavos eso ya no iba a
ser ninguna novedad.



El último ejercicio consistió en dar varias vueltas de carro hasta llegar
a un río turbio en el cual se tenían que meter para refrescarse, y una
vez que estuvieran afuera esperar en una sola fila en la posición de
firmes hasta que el último de los esclavos hubiera salido del agua.



Por supuesto que este ejercicio especial fue hecho muy lentamente por los
cansados esclavos los cuales estaban sudorosos por el calor y la humedad
de la isla además de hambrientos y sedientos, y los amos aprovecharon eso
para castigarlos y causarles un terrible dolor utilizando los
descargadores eléctricos, haciendo que cada vez que un esclavo era tocado
se desplomara al piso y se retorciera de dolor moviendo sus extremidades
sin control alguno por algunos segundos dejándolo indefenso, por supuesto
que había varios niveles de intensidad, y en ese momento solo lo tenían a
un cuarto de la misma.



Al caer uno de los esclavos por haber recibido una descarga eléctrica
después de haber salido del río y estar aún mojado mientras subía hasta
la parte plana, hizo que se llevara consigo al que estaba delante de él y
ese se llevó a otro, así que se oyeron dos gritos más de agonía al ser
castigados los otros dos esclavos por no haber subido rápidamente,
haciendo que los aterrorizados esclavos que venían detrás tuvieran o que
pasar por encima de los cuerpos e incluso pisarlos o hacerlo por un lado,
entonces Alexander dijo levantado la voz para que todos los esclavos
oyeran.

-Levántense y reúnanse con los demás esclavos si no quieren recibir un
castigo peor, y a todos  les digo que la más mínima desobediencia por
parte de ustedes no va a pasar desapercibida y van a ser severamente
castigados, aquí están para hacer lo que se les ordene y en la forma que
nosotros queramos, la época en que se hacían las cosas como ustedes
querían ya pasó, así que si no nos obedecen y además no lo hacen en la
forma que nosotros queramos aténganse a las consecuencias.



Alexander había ordenado a varios amos de bajo rango que empezaran a
sacar fotografías  y películas de todas las partes del cuerpo de los
esclavos mientras se dirigían al río haciendo las vueltas de carro, pero
sobre todo de la zona genital y de las nalgas cuando estaban de cabeza
que era  una posición muy vulnerable porque  también   enseñaban   el
ano,  y que eso se debería de hacer cada día en cada actividad que
tuvieran que llevar a cabo los esclavos, porque ese material tendría que
ser enviado a su oficina para después analizarlo e incluso distribuirlas
en tiendas gays, el cual significaba un ingreso muy importante para la
isla por concepto de entretenimiento para adultos, pero el objetivo
principal era enseñárselos a los cautivos para humillarlos y doblegarlos
más fácilmente, al hacerlos parecer ante los demás como unos seres
pervertidos y exhibicionistas.



Todos los esclavos realmente se encontraban hambrientos ya que llevaban
veinticuatro horas sin probar alimento y el ejercicio que les habían
obligado a hacer había hecho que  el hambre que sentían empeorara a tal
grado que muchos incluso se sentían muy débiles, sin embargo todos
estaban muy agradecidos por el hecho de que se les había permitido
refrescarse además de que el agua del pequeño río que corría estaba
limpia a pesar de que se veía turbia.



Los guardias en ningún momento permitieron que los esclavos una vez que
habían salido del río y se habían formado en la posición de firmes se
movieran, y el que lo hacía era castigado con dos azotes de un látigo con
varias puntas lizas, éste no dañaba la piel, pero hacia que el golpe
ardiera de una manera intolerable debido a la piel húmeda ya fuera por el
sudor o por el agua del río. Cada esclavo una vez que entraba al agua
tenía que salir lo más rápidamente posible debido a que si no lo hacía
corría el riesgo que el otro esclavo que venía atrás de él le cayera
encima y lo golpeara, cosa que sucedió varias veces, aunque se dejaron a
los esclavos más cansados para el final.



Mientras los esclavos estaban esperando en la posición de firmes llegaron
cuatro esclavos cargando dos ollas con comida, cada olla era cargada por
dos de ellos, los cuales al igual que los que estaban en entrenamiento se
encontraban completamente desnudos y eran muy jóvenes. Los cuatro
esclavos se pusieron en frente de la hilera de esclavos, y al igual que a
sus compañeros no se les permitió moverse y tampoco bajar las ollas, y
por varios minutos tuvieron que estar así hasta que recibieron la orden
del guardia encargado de la vigilancia, de que cada olla fuera llevada a
uno de los extremos de la fila en donde un amo se puso enfrente de cada
olla.



A la señal de otro amo que estaba observando la hilera de esclavos desde
enfrente de la fila, cada uno de los amos tomó una porción generosa de
comida de cada una de las ollas y la arrojó al piso en frente de cada
esclavo. Este proceso se repitió hasta que las ollas se juntaron y la
última porción de comida estuvo enfrente del último esclavo, entonces un
amo de bajo rango dijo.

-Como ya se pudieron dar cuenta puercos es la hora de alimentarse, sin
embargo todo se tendrá que hacer de acuerdo a como se les ordene, hasta
el día de ayer ustedes hacían lo que querían, a partir de hoy todo se va
a hacer de acuerdo a como se los ordenemos, y si algunos de ustedes se
atreve a desobedecer o incluso a dudar en seguir una de nuestras ordenes
serán severamente castigados, y algunos de ustedes ya han experimentado
lo que un látigo o la descarga eléctrica pueden hacer.- Todos los
esclavos se sintieron incómodos con lo que estaban escuchando, pero
sabían que no podían hacer nada, y a lo que más le temían en esos
momentos era a que los privaran del alimento que tanto les estaba
pidiendo su cuerpo. Al ver el amo que los esclavos lo miraban fijamente
 y sin ninguna reacción desfavorable a lo que había dicho prosiguió- Cada
orden que se les de la van a tener que seguir al pie de la letra y cada
movimiento que se les ordene que hagan lo deberán de hacer parejos y no
pasaremos de ahí hasta que todos lo hagan al mismo tiempo, pero por cada
error se seleccionará a uno de ustedes para ser castigado, no
necesariamente se castigará al infractor o a los infractores, así que ya
saben si no quieren que otro compañero pague por ustedes háganlo todo al
mismo tiempo y tal como se les ordenó.

Varios de los esclavos se sintieron muy molestos por lo que habían
escuchado, pero como era de esperarse no podían hacer nada, además que
por el tiempo que llevaban en esclavitud habían aprendido a controlar su
temperamento,  el amo al ver que los esclavos seguían sin moverse
continuó.

-El primer movimiento va a ser asumir la posición de descanso, todos ya
la conocen, el segundo movimiento va a ser que se hinquen poniendo sobre
el piso primeramente la rodilla izquierda y dejaran flexionada su pierna
derecha haciendo un hincapié, el tercer movimiento va a ser hincar su
rodilla derecha. El cuarto movimiento va a ser apoyar ambas manos sobre
el piso asumiendo la posición de gatas, el cuarto movimiento va a hacer
agachar la cabeza hasta que su nariz toque la comida, el quinto
movimiento va a ser sacar la lengua y lamer la comida, sin embargo no
deberán llevarse nada a la boca, simplemente la lamerán, y el sexto  y
último movimiento es que todos se deberán de poner de pie y asumir la
posición de firmes ¿entendieron?, así que háganlo bien si no quieren ser
corregido y los castigos serán aplicados desde el primer intento.



Todos los esclavos se sintieron muy incómodos ante las ordenes que se les
habían dado incluyendo a James Warrioth, pero sabían que eran esclavos y
tenían que obedecer sin rechistar a los hombres que tenían el control de
sus vidas, así que aspirando profundamente esperaron a que se dieran las
órdenes.



Uno de los esclavos que se encontraban en la isla por voluntad propia fue
el encargado de darlas cosa que molestó a los esclavos que estaban bajo
entrenamiento, pero eso era precisamente lo que quería Alexander sacar de
quicio a los esclavos para tener la oportunidad de castigarlos.

-En descanso- fue la primera orden que escucharon los esclavos pero el
movimiento fue disparejo y contrario a lo que se esperaban nadie fue
castigo.

-Hincapié con la rodilla izquierda- se volvió a escuchar y de nueva
cuenta la ejecución fue dispareja y no hubo castigos.

-Hincarse- se escuchó la otra orden con voz potente y de nueva cuenta
todos los esclavos la ejecutaron y el resultado fue el mismo ya que todos
lo hicieron de forma dispareja.

-A gatas- fue la siguiente orden y fue ejecutada por todos.

-Bajar la cabeza- una vez más la orden se escuchó clara y fuerte y fue
obedecida.

-Probar la comida- Todos los esclavos sacaron la lengua y rápidamente
lamieron su insípido alimento aunque para esas alturas a todos se les
estaba haciendo agua la boca con la masa insípida que diario les daban
como alimento.

-Firmes- se escuchó la última orden y todos los esclavos se levantaron y
asumieron la posición, pero con una pequeña diferencia y era que ahora se
morían por probar el alimento que estaba sobre el suelo, su boca se les
hacía agua y sus estómagos les exigían que comieran.



En cuanto todos los esclavos asumieron la posición de firmes y estaban
silenciosos, se empezaron a oír gritos de dolor y varios esclavos
rompieron la fila moviéndose hacia delante para evitar el castigo que los
guardias les estaban aplicando por no haber hecho los movimientos que se
les habían ordenado en forma simultanea, así que todo ese proceso se
repitió por mas de dos horas antes de que los esclavos pudieran hacer los
movimientos en forma pareja y fue cuando la orden se cambió de probar la
comida por  tragarla.

La ejecución de las órdenes había dejado agotados a los esclavos por el
esfuerzo físico que implicada cada una de ellas y que habían tenido que
hacer por un periodo de dos horas. Sin embargo los amos no les habían
dado agua y ahora los esclavos tenían otro problema y ese era la sed, y
comprendieron que los seres superiores se iban a aprovechar de sus
necesidades físicas para hacerlos hacer lo que ellos quisieran y lo
tendrían que hacer bien si querían que sus necesidades básicas fueran
satisfechas.



El siguiente paso del entrenamiento fue enseñar a los esclavos a
mantenerse quietos mientras estos fueran castigados en la posición que se
les había ordenado que asumieran, sin embargo no se tuvo mucho éxito en
este aspecto ya que la mayoría de los esclavos al sentir el dolor al
momento que el látigo golpeaba su carne instintivamente se movían, así
que al final de este segundo aspecto de su entrenamiento todos los
esclavos tenían marcas de látigos en su cuerpo sobre todo en las nalgas,
en la espalda, en el torso y en la parte superior trasera de las piernas.



Para cuando esta parte de su entrenamiento terminó, todos los esclavos
estaban completamente empapados en sudor y muy sedientos, así que
Alexander decidió darles un respiro y dio la orden que los dejaran
refrescarse en el río, pero tenían que entrar en la misma forma como lo
habían hecho la primera vez dando vueltas de carro, por supuesto que todo
este entrenamiento había sido filmado y después de enseñárselo a Breaker
y recibir su autorización sería distribuido a los centros de
entretenimiento para adultos.



También se les prohibió a los esclavos que tomaran agua del río ya que si
llegaban a descubrir que lo habían hecho serían severamente castigados,
así que no les quedó más alternativa que volver al agua igual que como lo
habían hecho horas antes y salir lo antes posible para evitar que el que
venía atrás los golpeara, y una vez que estuvieran afuera volver a asumir
la posición de firmes en una sola hilera y esperar nuevas ordenes.



Cuando todos  los esclavos ya habían salido del agua y estaban formados,
esperaron a ver cual era la nueva orden de sus amos, y de nueva cuenta se
les obligó a repetir las mismas instrucciones que habían entrenado
durante la mañana, pero ahora en lugar de tener que lamer la comida al no
estar ésta en el piso tenían que besar el pasto, esto se repitió durante
toda la tarde hasta que anocheció y los amos les permitieron volverse a
refrescar de la misma manera como lo habían hecho en las veces
anteriores, pero con la diferencia que a la hora que estuvieron
nuevamente formados llegaron los mismos cuatro esclavos que habían
llevado la comida con dos recipientes grandes de agua.



Los esclavos tuvieron que repetir las instrucciones que se les habían
dado pero con la diferencia de que su boca se tenía que quedar en  el
pasto, y que cuando el amo que acompañaba a los dos esclavos que estaban
cargando los contenedores del agua le ordenaba a un esclavo en específico
que levantara la cabeza y lo mirara, éste lo tenía que hacer para chupar
de una manguera el agua que tanto necesitaba su cuerpo, y cuando
terminaba tenía que mantener la cabeza en la misma posición hasta que el
amo le indicara que la bajara y con su boca tocara el piso. Cuando todos
los esclavos terminaron de beber se les ordenó que asumieran la posición
de firmes, para posteriormente llevarlos a los calabozos en donde los
encerraron igual que la noche anterior teniendo que dormir amontonados.

A la mañana siguiente lo primero que hicieron fue seguir con su
acondicionamiento físico ya que para Alexander era muy importante que un
esclavo estuviera en condiciones de llevar a cabo cualquier tarea y por
lo tanto su cuerpo tenía que estar preparado para eso, una vez que los
ejercicios matutinos terminaron les dieron el primer alimento del día y
tuvieron que ingerirlo conforme al entrenamiento que se les había dado el
día anterior. Sin embargo como era de esperar de nueva cuenta lo hicieron
disparejos y los castigos corporales no se hicieron esperar tomando a
algunos de los esclavos al azar para ser azotados. Cuando los esclavos
ejecutaron pasablemente parejos las órdenes para comer, continuaron con
un nuevo  aspecto de su entrenamiento.

-Ahora animales inmundos van  a aprender a saludar apropiadamente a un
amo y a un ser superior así como saber comportarse delante de ellos, ya
se que para ustedes el tirarse al piso y besarle los pies o hacer un
hincapié y besarle la mano es suficiente y hasta incluso el mantener la
cabeza agachada, pero no es así. Ustedes siempre deben de mostrar lo que
son no importando que es lo que estén haciendo, ustedes deben de darle
entender a los seres superiores que son mucho menos que los animales y en
todo momento su conducta debe de reflejar eso. Así que les vamos a
enseñar a como saludar a un amo y a un ser superior, y una vez que sepan
que es lo que tienen que hacer, esa va a ser la forma en que siempre los
van a saludar bajo pena de una severo castigo si no lo hacen así.- Dijo
Alexander el cual le cedió la palabra a un esclavo voluntario.

-Lo primero que un esclavo debe de aprender es la diferencia entre un amo
y un ser superior, aunque aparentemente esto es muy fácil de hacer es
increíble la cantidad de esclavos que no saben hacer esta distinción. Un
amo es aquella persona a la cual pertenecemos, es el que nos compró o nos
dominó y nos ha obligado a servirle y tiene plenos derechos sobre
nosotros, incluso para aquellos que sean esclavos voluntarios. Nunca hay
que olvidar que el amo es aquella persona a la que estamos sometidos o
sujetos voluntariamente o la fuerza y le hemos entregado nuestra vida
para que haga con ella lo que quiera., incluso podemos tener varios amos
como es el caso de este lugar. El ser superior es toda aquella persona
que obviamente no es un esclavo y que tampoco es nuestro amo, así que lo
podemos definir simple y sencillamente como un ser libre el cual tiene la
facultad de hacer con su vida lo que quiera sin tener que rendirle
cuentas a nadie, y la diferencia con un amo es que no somos de su
propiedad, sin embargo debemos de ser respetuosos con ellos en todo
momento, pero no tenemos la obligación de obedecerles a no ser que
nuestro amo así nos lo indique. Eso no significa que no tengamos que
hacerles caso cuando se dirijan a nosotros y en todo momento deberemos de
reconocer su superioridad utilizado la palabra señor al dirigirnos a
ellos y con eso hacer notar nuestra vida de servidumbre, también  tenemos
la obligación de contestarles educadamente cuando se dirijan a nosotros,
pero nunca obedeceremos una orden directa de él a no ser que nuestro amo
así nos lo indique,  o las normas del lugar en donde habitemos así lo
establezcan. Por supuesto que un ser superior tiene todo el derecho de
ordenar que seamos castigados pero no lo podrá hacer directamente como lo
haría nuestro amo, sino que tendría que comentarle al amo lo que se hizo
mal y él decidirá que castigo aplicará o en su defecto a la autoridad del
lugar conforme marquen los reglamentos. ¿Quedó claro?, y una cosa más,
nosotros como esclavos no tenemos ningún derecho, solo obligaciones, y
nuestro amo es el único que podrá salir en nuestra defensa si él lo
quiere, nosotros como esclavos estamos aquí para obedecer y lo que
queramos o pensemos no importa, ya que nuestra única misión es complacer
a nuestro amo, y nuestra satisfacción y felicidad es complacerlo, y el
nos podrá ordenar que hagamos cualquier cosa y la tendremos que hacer sin
dudar si no queremos ser castigados, o incluso ejecutados ya que él no
tiene ningún límite en sus derechos sobre nosotros, además los seres
superiores siempre tendrán la razón sobre los esclavos, debemos de
entender que nuestro cerebro únicamente funcionará para hacer lo que
nuestro amo o un ser superior quiera sin importar que nos guste o no.



A pesar de que todos los esclavos que estaban siendo entrenados en ese
primer grupo ya llevaban algún tiempo en esclavitud y estaban
acostumbrados al mal trato que les daban los amos y a las condiciones tan
duras en las que habían estado viviendo, todos se dieron cuenta que este
era un cambio radical en la forma en que iban a vivir, y que aún las
condiciones iban a ser mucho más duras que antes, además de que los amos
 querían quitarles cualquier libertad que pudieran tener y prácticamente
volverlos unos autómatas. Para algunos la situación no era tan mala,
sobre todo para aquellos que estaban considerados como piojos u obreros,
pero la situación fue muy distinta para los Buitres y sus asistentes ya
que ellos si llevaban una  vida con ciertos privilegios y por supuesto
que este cambio no les iba a convenir.


Billy49mx@yahoo.com.mx