Date: Mon, 4 Oct 2010 17:54:36 +0000
From: alfredo garcia <alfredo247@hotmail.com>
Subject: Damian, o el amor a primera vista.(non-english)
Damian, o el amor a primera vista.
By Alfredo García
Desde el primer día que su hijo llevo a Damián a su casa supo que su vida
ya no volvería a ser la misma. Completamente deslumbrado por su belleza,
su mirada y la sonrisa con la que le saludo le dejaron en estado de
shock. Era una tarde de principios de verano y yo leía bajo el porche
cerca de la piscina. Los chicos se fueron a cambiar para darse un baño, y
el quedo aturdido sin poder continuar leyendo, intentando comprender
aquellas nuevas sensaciones que la sonrisa del muchacho acababan de
provocar. Cuando volvieron ya en bañador quedo hipnotizado por el cuerpo
perfecto del chico, y cuando fue capaz de levantar la mirada, se encontró
de nuevo con su mirada, y ante la cual sintió que el chico si que
comprendía lo que le ocurría.
Sintió vergüenza y volvió la vista hacia las hojas del libro, al tiempo
que noto como comenzaba una erección en su pene. No comprendía como era
posible que sintiera aquello, a su edad y nada menos que por un chico,
por un adolescente. Enseguida llegaron dos amigas de su hija, contempló
sus cuerpos semidesnudos, intentando comparar y comprender, eran hermosos
y sin embargo no despertaban las mismas sensaciones, volvió la mirada
hacia Damián que ahora salía de la piscina y le miraba, y que parecía que
traspasaba su mente y leía todos sus pensamientos, la sonrisa
tranquilizadora que le dirigió no fue suficiente para calmar el
torbellino de sensaciones que le envolvían. Espero un momento hasta que
bajo su erección y se fue hacia el interior de la casa. Su mujer le metió
prisa para que se vistiera, habían quedado para salir con un matrimonio
amigo.
Durante el resto de la tarde estuvo como sonámbulo, no se podía quitar de
encima la imagen del cuerpo de Damián, su sonrisa y sobre todo su mirada
ante la que se había sentido tan desnudo. Su mujer le pregunto que le
pasaba, que le encontraba un poco ausente. Se sentía confuso pero
contento, bebió bastante durante la cena, y en la sobremesa salio el tema
de un amigo común que se había separado de su mujer para vivir con una
amiga de una de sus hijas. De alguna manera se sintió identificado con
el, y lo defendió, haciendo una apasionada defensa del amor y de su loca
e irresistible fuerza, que en su opinión era lo mas valioso que podía
ofrecer la vida. Sus amigos y especialmente su mujer lo miraban
asombrados. Bebió demasiado, el coche de vuelta a casa lo tuvo que llevar
su mujer. Durante la noche soñó con Damián, toda la familia hacia la
sobremesa de la cena en el jardín, el y Damián estaban sentados juntos en
el gran columpio mecedora. Damián le acariciaba la mejilla con una mano,
mientras besaba suavemente sus labios y con la otra mano lo masturbaba
lentamente a través del pantalón y todo ocurría a la vista de toda la
familia. Se despertó sobresaltado envuelto en sudor. Su mujer estaba
despierta y acariciaba su pecho. Le pregunto en que soñaba, rozando con
su dedo su sexo duro. Le contó el sueño, poniéndola a ella en lugar de
Damián. Hicieron el amor, y en su imaginación ella era ahora Damián.
Al día siguiente tenían proyectado una visita a un enorme parque de
atracciones que acababan de inaugurar en una ciudad próxima, a la vuelta
después de comer pararían en el campo a hacer un recorrido por un hermoso
desfiladero que seguía el curso de un rió. Su hijo había invitado a
Damián, el cual se acomodo en la parte trasera del coche entre sus dos
hijos. Cada vez que miraba por el espejo retrovisor se encontraba con su
mirada. Su mujer bromeaba con Damián, asegurando que con lo guapo que era
seguro que había un montón de chicas coladas por el. Damián le sonreía a
través del espejo. Le devolvió la sonrisa ya con más confianza. Se sentía
celoso de todas las personas a las que Damián había sonreído como le
sonreía a el, preguntándose que sentiría Damián por el. Entonces no sabía
que Damián estaba viviendo una situación parecida a la suya. También el
se había sentido fascinado por el padre de su amigo, le había cautivado
su mirada profunda y un poco triste. Su intuición le había dicho lo que
aquel hombre que podría ser su padre sentía por el, se sentía muy
halagado, y el sentía una atracción simétrica, no se lo podía explicar
muy bien, pero aquella mañana se sentía inmensamente feliz, y dispuesto a
compartir su felicidad con aquel hombre con el cual solo había
intercambiado miradas y algunas frases convencionales.
En el parque de atracciones comenzaron a flirtear el uno con el otro.
Intercambiando numerosas señales que solo ellos veían y que solo ellos
podían interpretar. La caricia del bello de dos brazos desnudos que se
rozan. Un brazo que rodea una cintura al pasar por un paso estrecho, una
mano buscado el apoyo de una rodilla, un cuerpo rozando al otro durante
la espera de una cola. Las manos juntas bajando por una montaña rusa. Un
beso robado en la barca del lago, un abrazo explicito y un beso
apasionado en la mansión del terror. El pene de ambos semierecto todo el
tiempo, y que apenas eran capaces de controlar. Manos tocando,
acariciando y calibrando todo lo que podían, aprovechando cada rincón
solitario, o cada posición aparentemente casual a lo largo de toda la
visita. Curiosamente nadie de la familia parecía darse cuenta de los
apasionados contactos eróticos que estaban teniendo lugar justamente
delante de ellos. Como en un juego se buscaban los contactos cada vez más
explícitos y audaces. Antes de salir del parque intercambiaron una
apasionado beso en el baño, que por muy poco no fue descubierto por el
hijo que en aquel momento entraba también en el baño.
Comieron antes de comenzar el recorrido por el desfiladero. Los dos
amantes se adelantaron al grupo durante el paseo, pero cuando el grupo
llego al final ellos no estaban, tardaron casi una hora en llegar. Según
dijeron se habían perdido, alguien pregunto si Damián se había caído al
agua, pues el pantalón estaba mojado por detrás, si lo hubiera tocado u
olido se habría dado cuenta de que no era precisamente agua lo que
provocaba la humedad, sino el semen que goteaba de su ano, después de que
el padre de familia se corriese dentro de su cuerpo dos veces seguidas.
Una hora mas tarde un excursionista despistado resbalo al pisar un
charquito blanco cuyo responsable sin duda era Damián. Una cantidad
parecida del mismo liquido estaba ahora en el estomago del padre de
familia.
Si te ha gustado escríbeme alfredo247@hotmail.com