Date: Mon, 14 Dec 2015 03:19:09 +0000 (UTC)
From: steven smith <ssmundo06@yahoo.com.au>
Subject: El Anfitrion  (Nifty, Gay, Non-English - Spanish)

El Anfitrion
Por Roger Steele

Recuerda que Nifty necesita de tus donaciones para poder proporcionar estos
hermosos relatos.

http://donate.nifty.org/donate/html


Las cosas han cambiado mucho desde la primera visita del Richard a
Cuba. Hace doce años él vino de Inglaterra por primera vez y tenia
que alojarse en un hotel estatal para toda su estancia de dos semanas, y
entonces no se podia invitar a ningún Cubano a visitarlo en su
habitación. Ese tipo de fraternidad entre extranjeros y Cubanos estaba
prohibido. Pero él descubrió que mucho había cambiado cuando
visitó la bella isla el año pasado, con su pareja de diez años,
Steve. Había muchas opciones diferentes y menos limitaciones del
gobierno.

La primera noche en La Habana, los ingleses se quedaron en el Hotel Habana
Libre en Vedado, porque Richard sabia que era bastante bueno y seguro, y
ellos querrían buscar una casa particular en esa zona turística con
mucha chispa y vida por la noche. Después de almorzar, Richard, dejo a
su amante en el hotel y se fue caminando por las calles de Vedado. Vio
muchos carteles de casas particulares en los que había que pagar en
divisa, es decir, casas registradas por el gobierno con permiso para
hospedar a extranjeros.

Estaba andando tranquilamente por una calle estrecha a la sombra de grandes
y viejas higueras, cuando vio cerca de él a un hombre entrando en un
edificio. Algo de este hombre le hizo mirar. Como Richard, el cubano era
maduro y en forma, pero mulato, tenia más o menos cuarenta y pico
años y más corto que Richard. Este hombre de verdad se ajustaba a su
fantasia y cuando el hombre desconocido se volvió para mirar la calle
antes de entrar en su casa, Richard puede ver que tenia un bulto muy
atractivo. El mulato vio a Richard mirándole, y sonrío y de repente,
el corazón de Richard latió más rápidamente.

Los dos hombres, aunque provenían de culturas muy diferentes, reconocen
el mismo deseo carnal. El cubano sonría e hizo un gesto a Richard para
que se acercara. Ahora, ambos sabían lo que sucedería entre
ellos. "Me llaman Richin", dijo el extranjero ofreciendo su mano
blanca. "Mi nombre es Robi" contesto el cubano, ofreciéndole la mano y
mirando fijamente a los ojos de Richard. "Ven y ve a mi apartamento si
busques una casa particular en esta zona, cómoda y bien ubicada y te
prepararé una cafecita cubana" dijo Robi, y sin esperando una respuesta,
se volvió y entró en el edificio. Richard le siguió.

Subieron las escaleras hasta el primer piso y entraron en el apartamento
numero 16. Tan pronto que estaban en el interior, Robi se volvió, abrazó
a Richard, y empezó a besarlo, al principio suavemente, y poco a poco
con más vigor y urgencia, y con su lengua poderosa entrando en la boca
de Richard. Estuvieron de pie en el salón del apartamento y pronto ambos
olvidaron la cafecita. Robi tomó el mano de Richard y le condujo al
dormitorio adyacente donde juntos cayeron sobre la cama matrimonial.

Besándose, cariciándose, lamiéndose, luchando con sus lenguas en
sus bocas, y con sus cuerpos en la cama. Los hombres estaban desesperados
por descubrir todo del otro. Se desnudaron mutuamente, cuerpo desnudo
contra cuerpo desnudo, rodaron sobre la cama, a veces con el hombre alto y
blanco arriba, y otras justo al contrario.

Robi estaba a reventar y quería dar su leche a este extranjero guapo y
cariñoso. Ambos muy excitados, sus pingas juntas, rozando una contra la
otra, para aumentar el goce. Robi se levantó hasta sus rodillas y con su
pinga gruesa, larga y tiesa, puso la cabeza a los labios de
Richard. Richard la quería y abrió su boca para recibirla. Robi casi
no pudo aguantar el placer y sin esperar, empujó su pinga hasta al fondo
de la boca de Richard, para que él pudo tragarla. Sin ningún
problema, Richard dejó la pinga cubana pasar por su garganta, apenas
podia respirar cuando sintió los cojones de Robi contra su mentón, y
Robi retiró el pene.

Richard amaba esta experiencia inesperada, carnal y pasional. Le gustaba el
placer de ser invadido por esta anaconda de amor, y respiraba cada vez Robi
retiraba de su garganta la morcilla grande. Al mismo tiempo estaba
masturbándose, y su pene, que es grande y grueso, estaba alcanzando el
clímax. Los dos hombres sudaban y jadeaban y de repente Richard sintió
como su pene empezó a convulsionarse. Sentía sus contracciones, y
cuando llegó el orgasmo un chorro tras otro de su semen eyaculo sobre su
pecho. Al sentir el orgasmo de Richard, Robi también alcanzó el suyo
y lanzo su leche de amor al fondo de la garganta inglesa.

Cuando terminaron sus chorros de leche, Robi retiró su pinga de la
garganta de Richard, y sonriendo, besó el alto amante, abrazándose a
él.  Richard se sentía relajado y contento, cuando los dos hombres
desnudos se tumbaron, estirados y mojados de sudor, en la cama.

Despues de un rato, Richard dijo a Robi que tenia que regresar con Steve al
hotel para contarle todo sobre lo sucedido y sobre el apartamento. Robi le
sugirió que Steve podia visitar el apartamento cuanto antes para decidir
por su mismo, si ellos quisieran alquilarlo o no.  Richard estaba de
acuerdo y salió dandole un beso y abrazo. En la puerta principal del
edificio, Richin se volvió y a Robi le dijo "Olvidamos la cafecita! Otra
dia!" Mientras él caminaba por la calle, se sentía tranquilo y
satisfecho. Apenas podía esperar a contar a Steve el cuento sobre Robi y
el apartamento. Confiaba en que Steve no sería celoso - pero excitado
por la historia emocionante.



Escribeme si te ha gustado mi relato. Necesito ese estimulo para seguir
escribiendo: ssmundo06@yahoo.com.au