Date: Mon, 3 Apr 2017 21:14:36 -0500
From: Santiago Chona <eldesempleado557@gmail.com>
Subject: Historias de una vida gay - Chapter 2 - Gay, Non-English

Estas son historias que seguramente muchos han vivido es posible
que te sientas identificado con alguna de ellas, si sientes que
es ofensivo, no lo tomes personal y simplemente no continues
leyendo la historia; hay muchas otras por escoger.

Mi nombre es Santiago y actualmente tengo 35 años soy gay pero
aún sigo en el closet, quizas porque por mi trabajo es díficil
reconocer mi orientación sexual ante todos sin que esto me perjudique
así que prefiero mantenerme anónimo. Estas historias resumen algunas
situaciones por las que he pasado, espero les gusten.

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Historias de una vida gay - Capítulo 2

Trascurrieron mis 12 años y llegue a mis 14 años sin un encuentro serio
con alguien. Era claro que estaba obsesionado, que aprovechaba cualquier
oportunidad para espiar a mis compañeros por debajo de la pantaloneta
y así poder admirar sus bultos que crecian a medida que empezabamos
a llegar a nuestra adolescencia.

De masturbada en masturbada trascurrían mis tardes después de llegar
al colegio. En ese tiempo no había internet, luego acceder a material
pornográfico era muy difícil. Así que todo el tiempo pensaba en ese
encuentro con Marco, meses atras y con la imagen de su pene erecto
en mi mano, me masturbaba; pensaba también en los bultos de mis amigos
que veía por debajo de sus pantalonetas o cuando nos cambiabamos
para la clase de deportes. Cualquier imagen que llegaba a mi mente
era útil para masturbarme sin parar.

Por esa epoca comenzaban los juegos sexuales, comunes entre los muchachos
que salen de la pubertad para entrar en la adolescencia, cogerse el
pene, darse palmadas en las nalgas, tocarse los testículos, medirse
los penes, mirar quien orina más lejos e incluso quien eyacula más lejos,
que días aquellos !!!. Me acuerdo que en la ruta escolar, había un
niño, quizas era dos años menor que yo, y cada rato jugabamos a cogernos
los penes (por encima del pantalon, obvio está) y nos lo apretabamos
para hacerle sentir dolor al otro. Sin embargo con el paso del tiempo
el juego llegaba más lejos, las cogidas ya no eran para lastimarlos
eran para sentirnos, entonces él me cogia el pene y se quedaba un buen
rato masajeandolo, como queriendo medirlo, sentirlo, era una sensación
espectacular, más aún porque cuando empezabamos el juego se me ponía
duro y mi amigo me lo cogía y no me lo quería soltar, lo sentía en su
mano y se le notaban las ganas de seguir acariciandolo. Yo hacía lo
mismo, y a él le gustaba, cuando yo lo cogía, se lo sentía duro, era
más pequeño que el mio, pero se le sentía muy duro como una pequeña
vara de metal en mi mano, muchas veces trataba de masturbarlo por
encima del pantalon; pero no era fácil y nunca durabamos mucho tiempo
pues había mas gente en la ruta y sería sospechoso.

Con mis amigos del barrio pasé muy buenos momentos, me encantaba ir a
la casa de ellos; en vacaciones no permanecía en mi casa; llegaba
temprano a la casa de alguno de ellos para poderlo ver en pijama
o en pantaloneta y esperarlo mientras se cambiaba o tomaba una ducha,
algunos no tenían problema en cambiarse delante mio cuando llegaban
de la ducha, y así les podía ver sus penes, a otros les daba pena
entonces normalmente los veía en calzoncillos cuando salian del
baño. Por esa epoca me aficioné mucho a los calzoncillos de mis
amigos, al llegar a sus habitaciones y cuando ellos se iban a cambiar
o a duchar me gustaba tomar sus calzoncillos usados en mis manos,
olerlos, frotarmelos, ver si tenían manchas, o buscaba pelitos
púbicos, ya que algunos de ellos tenían.

Tenía muchos amigos en el barrio, uno de ellos era hijo de una
señora que era dueña de una tienda de alquiler de videos en el
barrio; en esa epoca las peliculas se alquilaban en formato
beta y comenzaba a llegar un nuevo formato - VHS. Mi amigo a
escondidas de su mama, cogía peliculas porno y junto con un grupo
de amigos (eramos 5 en total) nos ibamos a la casa de uno de ellos
a por ver la pelicula. Las primeras veces simplemente veiamos
la pelicula, y deciamos estupideces como los muchachos de esa
edad; sin embargo un día uno de ellos y sin pena alguna dijo:

"con permiso, me tengo que pajear"

y delante de los otros y sin ninguna pena, se bajo el pantalon,
luego sus calzoncillos y cogio su pene erecto y comenzo a
masturbarlo con bastantes ganas. Los demas atónitos lo miramos
y en menos de un segundo hicimos exactamente lo mismo. Mi
primera masturbada en grupo !!! y mientras ellos miraban la pelicula
para excitarse, yo disimuladamente los miraba a ellos para
excitarme. Muchas veces hicimos el mismo ritual, siempre
hablamos de las imagenes de las peliculas que habiamos visto
anteriormente y mientras todos hablaban de los senos, de la
vagina, yo solo pensaba en los penes pero no los de la pelicula
sino en los de mis amigos y no podia esperar al siguiente encuentro
para volverlo a hacer. En algunas ocasiones nos poniamos de
rodillas, perfectamente alineados el uno con el otro, e
iniciabamos nuestra sesión de "paja comunal"; y apostabamos
para ver a quien le llegaba más lejos el semen al momento
de eyacular, o hay veces quien lo hacia más rapido. Fueron
epocas muy exitantes, y yo cada vez me convencía que eso
era lo que me gustaba a mi.

Llegaba el verano y con el, las vacaciones. Ese verano
fue especialmente caluroso, yo tenía 14 años y varios de los
cambios de mi cuerpo debido a la adolescencia ya se notaban.
Por esa epoca mi mejor amigo, de mi gran grupo de amigos del
barrio, se llamaba Arnoldo. El era un muchacho un año mayor
que yo y con el que nos la pasabamos de arriba para abajo, es
decir eramos muy amigos y haciamos todo juntos.

La historia con Arnoldo se las contaré en el próximo capítulo.
Espero que este les haya gustado.